Definitivamente, la Muestra de Villancicos de Fuentepelayo se ha convertido, por méritos propios, en el anuncio oficioso de la llegada de la Navidad a la provincia. Convoca y reúne a multitud de segovianos, procedentes de sus cuatro puntos cardinales. Y, en un ambiente de alegría, se pregona el nacimiento de Jesús, de mil formas diferentes, con todos los estilos musicales imaginables.
La Muestra de Villancicos de Fuentepelayo no es flor de un día. No. Cada año que transcurre (suma ya 30) congrega a más cantores y a más público, síntomas de su creciente apoyo social. “Es un acto social más que musical”, explicaba ayer Juan Cruz Serrano, factótum de la Muestra de Villancicos. “Aquí está representada toda la sociedad segoviana”, añadía. No se equivocaba. Si bien es cierto que los escolares eran mayoría, no es menos cierto que también figuraba un buen número de adultos. Y, como novedad, se presentaron los coros que ha impulsado la Diputación de Segovia con el programa “Convivir Cantando”, integrados por niños y adultos, en total armonía.
Como no podía ser de otra manera, la iglesia de Santa María se llenó. “Hoy es una fiesta en Fuentepelayo”, decía su alcalde, Daniel López. Mientras, a su lado, el diputado provincial de Cultura, José Carlos Monsalve, se felicitaba por el éxito de los coros creados con el programa “Convivir Cantando”, dirigidos por José Ramón Bayón.
Para acabar, todos los coros cantaron, al unísono “Noche de Dios”. Afuera quedaba un obsequio, un chocolate caliente con churros para todos los cantores.
Si la televisión repite el eslogan “ya es Navidad en El Corte Inglés”, en la provincia de Segovia se puede decir que no es Navidad hasta que no se celebra la Muestra de Villancicos de Fuentepelayo.