El Cuéllar Electricidad Eufón no pudo despedirse de su afición con una victoria, en el derbi de ayer ante el Unami que sirvió para dar por concluida la temporada.
De esta manera, el conjunto visitante realizó un partido muy serio para ganar por la mínima (0-1), sumando una victoria que le permite respirar tranquilo ya que en el puesto en el que ha concluido la campaña no le podrán afectar los posibles arrastres de la Segunda División B, por lo que tiene asegurada la permanencia en el Grupo VIII de Tercera División de cara al año que viene.
El encuentro de ayer estuvo marcado por el mal estado del terreno de juego de Santa Clara, que se agravó en la segunda parte por culpa de la lluvia.
Tras los primeros acercamientos por parte de ambos equipos, no tardó demasiado en llegar el único gol del choque. Tras un saque de esquina de Otero desde la derecha hubo un malentendido entre el portero y la defensa cuellarana, y llegó el balón al segundo palo, desde donde Maroto aprovechó para marcar el 0-1. Corría el minuto 15.
Después del gol, los dos conjuntos dispusieron de oportunidades para lograr algún gol más, como con los claros contragolpes del Unami, en la primera parte.
Tras el descanso, los visitantes se encerraron atrás y continuaron buscando las contras. Por su parte, el Cuéllar Electricidad Eufón fue a por todas en busca del empate, que estuvo muy cerca de llegar tras la ocasión de Giralda a bocajarro. Pero el segoviano Pocho evitó que el balón entrara en la portería, en una acción en la que los locales reclamaron mano del capitán azul.
Esta jugada dejó muy descontentos a los hombres de Félix Blanco y Jota, que acabaron decepcionados tras ver cómo encajaban otra derrota por la mínima. Todo lo contrario le sucedió al Unami, que consiguieron su decimoprimera victoria de la campaña que, tras la derrota del Salamanca B en Burgos (4-0), le permite escalar una posición en la tabla y acabar en decimocuarto lugar.
Tarde de DESPEDIDAS
Tras el encuentro de ayer en Santa Clara la plantilla del Cuéllar Electricidad Eufón tuvo un detalle con su capitán Agustín, que vivió su último partido antes de su retirada de los terrenos de juego, tras diecinueve temporadas. Sus compañeros le regalaron un ramo de flores, así como una camiseta y un balón firmados por todos.
El Cuéllar–Unami sirvió también como despedida del árbitro segoviano Manso García, que dirigió el choque entre cuellaranos y segovianos. De esta manera, el colegiado se llevó de recuerdo de este encuentro un balón con la fecha, el nombre de ambos equipos y la firma de los capitanes.
