El piloto alemán Sebastian Vettel (Ferrari) firmó ayer su primera victoria vestido de rojo en el Gran Premio de Malasia, disputado en el circuito de Sepang, mientras que los dos Mercedes del británico Lewis Hamilton y el germano Nico Rosberg le escoltaron en el podio y el español Fernando Alonso (McLaren) abandonó por problemas mecánicos, Carlos Sainz (Toro Rosso) fue octavo y Roberto Merhi (Manor) finalizó en decimoquinta posición.
De la mano de Maurizio Arrivabene, Ferrari ha regresado para acabar con el dominio de los Mercedes y conseguir su primer triunfo desde el Gran Premio de España 2013. Si en Australia ya fue tercero, Vettel, con una gran estrategia a dos paradas y doblando a los dos Red Bull, confirmó la mejoría del ‘Cavallino Rampante’ con su primer triunfo del año. Visiblemente emocionado, el tetracampeón del mundo se subió a lo más alto del podio ante Hamilton, que había cosechado la ‘pole’, y Rosberg.
El salto de la ‘Scuderia’ se evidenció también con el cuarto puesto del finlandés Kimi Raikkonen, que se sobrepuso a un pinchazo en la primera vuelta para firmar una grandiosa carrera. Por detrás de los Ferrari y los Mercedes, los Williams siguen confirmándose con la tercera fuerza, aunque a años luz de italianos y alemanes. El finlandés Valtteri Bottas y el brasileño Felipe Massa concluyeron quinto y sexto, a más de un minuto del ganador.
La otra gran sorpresa de la jornada la ofrecieron los Toro Rosso, que en acto de rebeldía se impusieron a sus ‘hermanos mayores’, los Red Bull. El holandés Max Verstappen fue séptimo y el español Carlos Sainz octavo, mientras que el ruso Daniil Kvyat y el australiano Daniel Ricciardo tuvieron que conformarse con la novena y la décima plazas, respectivamente.
Por su parte, el español Roberto Merhi (Manor), que recibió el permiso de los comisarios para disputar la carrera a pesar de no haber logrado un tiempo adecuado en la clasificación, consiguió acabar la carrera en decimoquinta posición, a tres vueltas de Vettel.
Sin amenaza de lluvia pero con un calor sofocante, Hamilton defendió la ‘pole’ y la salida dejaba pocos cambios de posiciones, aunque los pinchazos del venezolano Pastor Maldonado (Lotus) y de Raikkonen modificaban el curso de la prueba. Sin embargo, el finlandés conseguía remontar posiciones de manera asombrosa tras pasar por boxes.
En la vuelta 4, la parada en pista del sueco Marcus Ericsson (Sauber) provocaba la salida del coche de seguridad. La estrategia de la parada doble en varios equipos pasó factura a los segundos pilotos, como Rosberg, que perdió casi todas sus opciones de victoria. Vettel, mientras, tomaba la cabeza de carrera.
La suerte de Alonso también quedó truncada en la vuelta 22, cuando rodaba octavo, en zona de puntos. El equipo ordenaba su paso por boxes y posteriormente se retiraba por un problema en el sistema de refrigeración del ERS (sistema de recuperación de energía). Su compañero de equipo, el británico Jenson Button, abandonaba visiblemente enfadado en la vuelta 44 después de recibir la orden por radio.
Mientras, Vettel seguía a lo suyo; mantuvo su primera posición hasta el final, sin permitir siquiera el acoso del Mercedes de Hamilton. El alemán, esta vez de rojo, volvía a subir a lo más alto del podio y hacía sonar de nuevo el himno italiano.
