El ministro de Economía y Competitividad en funciones, Luis de Guindos, advirtió ayer de que “si la economía española se desacelera, habrá que implementar recortes”. Por ello, confió en que “la madurez y el sentido común de la sociedad española lleven a tener un gobierno estable” tras las elecciones generales del 26 de junio. Según avanzó, si se sigue la misma línea que hasta ahora, España recuperará a final de año o principios de 2017 el nivel de renta de 2008, aunque no el de empleo. Además, de nuevo se mostró convencido de que la economía española podría experimentar durante este ejercicio un crecimiento próximo al tres por ciento.
“España lo pasó mal, estuvo al borde del abismo, pero nuestras expectativas y nuestro futuro son completamente diferentes ahora”, declaró el ministro en funciones, confiando en que eso sea lo que se valore en los comicios generales del 26 de junio. De Guindos, que participó en la capital malagueña en el Foro Empresarial Lidera Málaga, impulsado por la Diputación Provincial y el diario ‘SUR’, con la colaboración de AC Hoteles, donde hizo un recorrido por los contextos local, nacional e internacional, lanzó un mensaje de cierto optimismo: “no estamos para tirar cohetes, pero tampoco vamos hacia el abismo, en absoluto”.
Presentado por el presidente de la Diputación de Málaga y del PP malagueño, Elías Bendodo, el ministro señaló que la “clave” será el crecimiento económico. Así, advirtió de que será necesario “no cometer errores”; es decir, “no deshacer reformas importantes realizadas, como la laboral, o no afectar a la solvencia del sistema bancario español”. Aunque haya que continuar haciendo “esfuerzos”, precisó que “no tienen nada que ver con lo de hace cuatro o cinco años”. Según aclaró, con un gobierno estable, “situaciones de recesión en 2017 no habrá”.
En materia de empleo, consideró que “es perfectamente posible” el cumplimiento del plan para tener 20 millones de trabajadores en 2020. “Vamos a tener datos muy buenos, los de mayo serán muy buenos, incluso teniendo en cuenta la estacionalidad”, aseguró.
Tras parar “la hemorragia del desempleo” y, aunque reconoció que “aún queda mucho por hacer”, las condiciones laborales, en referencia sobre todo a los salarios, “van a ir mejorando”, matizó el ministro.
