La República Checa dio ayer un gran golpe al avanzar a los cuartos de final de la Eurocopa 2012 como primero del Grupo A gracias a su victoria por 1-0 sobre la anfitriona Polonia, que quedó eliminada. El equipo conducido por Michal Bilek consiguió su pasaje a los cuartos gracias a un angustiante gol de Petr Jiracek a falta de 18 minutos para el final del partido. Y gracias a la victoria helena por 1-0 sobre Rusia, los checos cerraron la primera rueda como líderes del grupo A y ahora esperarán al segundo clasificado del B, en el que alemanes, daneses, portugueses y holandeses se disputan hoy el pase. Los polacos cerraron una Eurocopa, que pareció prometedora y que terminó por confirmarse como una pesadilla.
El conjunto comandado por Franciszek Smuda no supo sacarle rédito a su condición de anfitrión, ni siquiera pudo ganar uno de los tres encuentros del grupo y finalizó colista. El primer tiempo estuvo condimentado por una tormenta torrencial caída en Wroclaw y por la necesidad de los polacos de conseguir la ventaja para así extender su supervivencia en el certamen. Con la figura de Jakub Blaszczykowski como conductor del juego y un Robert Lewandowski como única referencia ofensiva, los anfitriones se mostraban convencidos de salir a buscar la victoria, pero no tenían una idea de juego definida.
El aluvión polaco inicial mermó y permitió que la República Checa ganara control en el medio del campo. El gol de Yorgos Karagounis en el partido entre Grecia y Rusia trastocó todos los planes de ambos, que iniciaron el segundo tiempo con la presión de saber que hasta el momento estaban eliminados. Los checos encontraron la llave del tesoro a los 72 minutos de juego y casi sin haber hecho demasiado mérito. Baros asisitó a Jiracek para que el mediocampista recortara hacia el centro del área y definiera de diestra. Ya en los últimos minutos, los de Bilek se retrasaron y cuidaron la diferencia ante una Polonia ya derrotada.
