Sol radiante aunque bajas temperaturas fue la tónica durante toda la jornada en la que se celebró Santa Águeda en la localidad. Todos recordaban cómo el año pasado la estampa era radicalmente contraria: nieve e incluso ventisca esperaban a la imagen a la salida de la iglesia de El Salvador. Pero si eso no frenó a las cuellaranas en la celebración hace un año, este, con todo a favor, no fue menos. Paloma Marinero ejerció como mayordoma de 2016 tras sacar el orón en el sorteo del año pasado. Llena de ilusión esperaba este día tras la celebración de la tradicional novena a Santa Águeda.
Ataviadas con sus trajes regionales perfectamente adecuados a la ocasión, decenas de mujeres de la villa comenzaron el día acudiendo al Ayuntamiento. Allí, Marinero recibió el bastón de mando de manos del alcalde, Jesús García Pastor. Previamente, y como manda la tradición, las mujeres acudieron al hogar de la mayordoma acompañadas de la música de la dulzaina y el tamboril. Tras el acto oficial en el consistorio, llegaron al eclesiástico. A las 12 horas comenzó la misa en honor a Santa Águeda, que tuvo lugar en la iglesia de El Salvador. Después, el acto principal del día, la procesión. Otros tantos fieles esperaron a la salida de la iglesia para ver a la imagen y a todas las aguederas, y enseguida comenzaron los cánticos y los bailes. Con jotas típicas llevaron a la imagen por un corto recorrido, que este año, dada la buena meteorología, se alargó algo en el tiempo. Desde la iglesia recorrieron la avenida Andrés Reguera, la calle Chorretones, subieron por la calle Diego Velázquez, la plaza de La Cruz, calle Segovia, calle Arévalo y vuelta a la plaza de El Salvador. Allí, todas posaron a la entrada del templo, llenas de alegría y emoción, en un día tan significativo para ellas. A la llegada, sobre las dos de la tarde, también hubo fieles esperando para ver cómo se resolvía otra de las tradiciones ancestrales de Santa Águeda en Cuéllar.
Año tras año, la elección de mayordoma de Santa Águeda se ha desarrollado por un sorteo con cartas. Se presentan unas candidatas entre las que se reparten las cartas de la baraja y la que obtiene el as de oros, es nombrada mayordoma. El año pasado solo hubo dos candidatas, por lo que se decidió que en 2016 Paloma Marinero ocupara el cargo y en 2017, Pilar Maroto. No obstante, este año tuvo lugar otro sorteo. Por si hubiera algún imprevisto en 2017, Paloma, de acuerdo con el resto de aguederas, quiso que hubiera candidatas para nombrar una suplente. La idea fue que se presentara toda la que quisiera, porque apenas hay candidatas a mayordoma, por lo que ya se obvia si han ejercido el cargo en otra ocasión. Para ser nombrada suplente la mecánica fue la misma pero la carta hubo de ser el as de bastos. Isabel Muñoz es desde ayer la suplente de Pilar Maroto, aunque espera no tener que ejercer y dejar que su compañera disfrute como mayordoma. La jornada continuó con más actos; como es costumbre, las aguederas celebraron una comida de hermandad, que en esta ocasión tuvo lugar en el restaurante local San Francisco. Allí se llevó a cabo el sorteo de regalos gentileza de los establecimientos de la villa y se hizo entrega de un ramo de flores a la aguedera de mayor edad del grupo. Para finalizar, el baile y los cánticos no cesaron entre el chocolate y los bizcochos que sirvieron para concluir esta amena fiesta.
Puede parecer que la tradición pierda fuerza al ser pocas candidatas las que se presentan a mayordoma, pero aún son decenas de mujeres las que salen a la calle este día, sin importar el frío o cualquier condición. Además, este 2016 muchos rostros jóvenes se han colado entre los habituales, por lo que habrá Santa Águeda durante muchos años más.