La crisis del coronavirus tendrá un impacto negativo del 1,51 por ciento en la economía de Castilla y León, comunidad en la que llegará a destruir 14.683 puestos de trabajo, según un análisis publicado ayer por Ceprede, centro permanente de investigación económica y empresarial.
Según Ceprede, la declaración del estado de alarma, con la restricción de movimientos de la población y el cierre de una gran cantidad de comercios está generando una contención del consumo privado cuyos impactos finales afectarán al crecimiento de las comunidades autónomas.
En Castilla y León, el impacto negativo será del 1,51 por ciento, cuando la media española será del 1,7 por ciento, con comunidades autónomas eminentemente turísticas como las más perjudicadas, con máximos en Baleares o Canarias, del orden del 2,7% y del 2,1%.
Menos impacto negativo tendrá en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, con un 1,1 por ciento, y Extremadura, con un 1,3 por ciento, y Asturias y Galicia, con un 1,4.
En Castilla y León, el impacto económico directo será negativo en un 0,9 por ciento, el indirecto en un 0,5 y el inducido en un 0,1 por ciento.
Por sectores el mayor impacto se producirá en la hostelería, con un -7,1 por ciento, seguido de la industria textil, un -7,0 por ciento; el comercio y la reparación, un -2,7, y el transporte, un -2,1 por ciento.
Menor impacto tendrá en la economía de Castilla y León la caída de la construcción, con un -0,2 por ciento, la industria química, con un 0,3, y la administración pública y defensa, un -0,6.
Esto supondrá, según Ceprede, que Castilla y León se perderán por la crisis del coronavirus 14.683 puestos de trabajo, con una especial incidencia negativa en la hostelería, que destruirá 4.050 empleos.
En el sector del comercio y la reparación de la comunidad autónoma se destruirán 3.726 puestos de trabajo, en otros servicios 1.817 y en administración pública, 1.221 empleos.
