El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha decidido dejar de aceptar como garantía la deuda de Grecia en sus operaciones de liquidez al considerar que en estos momentos no es posible asumir que la evaluación del plan de rescate del país heleno vaya a finalizar con éxito, anunció la institución, que de esta manera aboca a los bancos griegos a financiarse a través de la línea de liquidez de emergencia facilitada por el banco central nacional.
«El Consejo de Gobierno del BCE ha decidido levantar la suspensión que afectaba a los instrumentos emitidos o garantizados por Grecia que les permitía ser utilizados en las operaciones de política monetaria a pesar de no cumplir con los requisitos mínimos de rating», explicó el banco central en un comunicado.
«La decisión del Consejo de Gobierno se basa sobre el hecho de que actualmente no es posible asumir una conclusión exitosa de la evaluación del programa (de rescate)», justificó el instituto emisor.
El interés sube y el Ibex baja. La rentabilidad exigida en los mercados secundarios de deuda a los bonos griegos con vencimiento a diez años ha registrado un significativo repunte después de la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de dejar de admitir la deuda del país heleno como colateral en sus operaciones de liquidez, mientras el cambio del euro frente al dólar caía a mínimos semanales ante la incertidumbre sobre la resolución de la crisis griega.
En concreto, el interés ofrecido a los inversores por los bonos griegos con vencimiento a diez años se situaba en el 10,676%, después de haber llegado a bajar este miércoles hasta el 9,793%.
El Ibex 35 ha comenzado este jueves la sesión con una caída del 1,49%, lo que le llevaba a cotizar en los 10.420,2 enteros a las 9.01 horas, mientras que la prima de riesgo subía hasta los 112,90 puntos básicos, con la rentabilidad del bono a diez años en el 1,46%.
De esta forma, el selectivo madrileño perdía la cota psicológica de los 10.500, con todos los valores en terreno negativo, después de que el Banco Central Europeo (BCE) haya decidido dejar de aceptar como garantía la deuda de Grecia en sus operaciones de liquidez al considerar que en estos momentos no es posible asumir que la evaluación del plan de rescate del país heleno vaya a finalizar con éxito.