El Real Madrid iniciará hoy en Marrakech (20.30 horas) el asalto a la conquista del Mundial de Clubes FIFA, uno de los pocos títulos que faltan en su palmarés, ante el Cruz Azul mexicano, un rival ante el que debe imponer su teórica superioridad y su mayor frescura para meterse en la gran final.
El conjunto de Ancelotti, campeón de Europa, disputará en Marruecos su segundo Mundial de Clubes, después de participar en la primera edición en el año 2000, casi experimental porque seguía existiendo la Copa Intercontinental, donde fue cuarto superado por el Corinthians y el Vasco da Gama brasileño, campeón y subcampeón, respectivamente, y por el Necaxa mexicano en la lucha por ser tercero.
Posteriormente, pasaron cinco años hasta que la FIFA lo volvió a poner en el calendario, reuniendo ya a los campeones de sus respectivas confederaciones y tomando el relevo de la Copa Intercontinental, que desapareció del panorama futbolístico.
De este modo, 14 años después, su agónico título en Lisboa ante el Atlético de Madrid le da una nueva oportunidad al equipo madridista de ganar este evento, dominado prácticamente por los ganadores de la Libertadores y de la Champions, siempre copando las finales salvo por las excepciones del Mazembe congoleño ante el Inter en 2010 y del Raja marroquí el año pasado ante el Bayern.
El conjunto blanco, por su potencial y actual momento de forma, es el indudable favorito para coronarse campeón y su mayor amenaza reside teóricamente en el San Lorenzo de Almagro argentino, el equipo del que es hincha el Papa Francisco.
