La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, anunció ayer su dimisión en su cargo y su retirada de la vida política después de 20 años de ejercer en ella. Además, afirmó que volvería a presentar “una y mil veces” la moción para la creación de la ponencia ‘Libertad y Convivencia’ en el Parlamento vasco porque el Partido Popular debe ser “vanguardia en la búsqueda de la convivencia, verdad y justicia con las víctimas”.
En una rueda de prensa en San Sebastián, en la que fue su primera comparecencia tras seis días de ausencia una vez que retirara la citada moción, Quiroga explicó que este “silencio” respondía a que el pasado jueves trasladó a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, su decisión de dimitir en el cargo, se le pidió que meditara y se le aclaró que “en ningún momento” se le había pretendido desautorizar cuando se le pidió que retirara la iniciativa.
En este sentido, señaló que se le solicitó que “repensara” esa decisión hasta el pasado martes y ella “ha cumplido con lo que se le ha pedido, con esos días de reflexión”, en los que no hizo más que reafirmarse en que su decisión de dimitir como presidenta del PP “era lo que debía de hacer”. Según indicó, este pasado martes volvió a reunirse con Cospedal que le insistió en que reconsiderara su postura porque contaba con “su apoyo”.
No obstante, apuntó que ya había tomado la decisión y fue “aceptada” por el PP, al que agradeció que le haya “dejado ir”. “Consideraba que tenía que ser leal a lo que siempre he sido, a las siglas del PP y a lo que se me pedía desde la dirección del partido”, “No ha sido capaz de aunar esos esfuerzos y voluntades”, apuntó.
Arantza Quiroga recordó que el pasado miércoles retiró la moción para crear una ponencia de ‘Libertad y Convivencia’ que, según ha asegurado, “volvería a presentar una y mil veces” porque “el PP vasco, que ha sido la vanguardia de la lucha contra el terrorismo durante muchos años y nos ha costado mucho, debe de ser también la vanguardia en la búsqueda de la convivencia en paz, en libertad, desde la deslegitimación del terrorismo, desde la verdad y la justicia con las víctimas del terrorismo”.
El portavoz parlamentario del PP vasco, Borja Sémper, reconoció que el Partido Popular de Euskadi proyectó una imagen de estar sometido a una “cierta tutela” de la dirección nacional con la polémica en torno a Arantza Quiroga y su propuesta para crear una ponencia de libertad y convivencia, por lo que defendió la necesidad de “desprenderse” de esa percepción, y anunció que el sustituto de su ya expresidenta será designado por los populares vascos y sin “tutelas” del exterior.
