La lista de escolares que este año se quedarán sin poder asistir al Festival Internacional de Títeres de Segovia, Titirimundi, por la decisión de la Diputación de suspender el pago del transporte desde los pueblos, se eleva ya a 1.289 niños y es previsible que la cifra siga aumentando en los próximos días si la institución provincial no da marcha atrás.
Los centros rurales agrupados “Campos Castellanos” de Cantimpalos y el de Ayllón fueron los primeros en cancelar su asistencia al conocer que la Diputación no subvencionaría este año el desplazamiento de los niños desde la provincia a la capital para ver los espectáculos.
El centro “Reyes Católicos” de Turégano y los colegios “Arcipreste de Hita” de El Espinar y “Obispo Fray Sebastián” de Nava de la Asunción han sido los siguientes que han comunicado a la organización su imposibilidad de acudir al festival sin disponer de transporte. La cancelación afecta a 552 niños de El Espinar, 168 de Turégano y 147 de Nava de la Asunción.
Además, otros cinco colegios han indicado a la oficina de Titirimundi que si la Diputación no cambia su decisión también se verán empujados a anular sus reservas. Se trata de los centros educativos de Sanchonuño, desde el que querían venir 93 niños, de Navalmanzano (68 niños), de Nieva (32), de Cuéllar (39) y de La Estación de El Espinar (15).
Si, finalmente, se confirman sus anulaciones, el número de escolares de la provincia que se quedarían sin poder disfrutar de la magia de los títeres ya superaría los 1.500. Pero no hay que descartar que pueda ser más elevado puesto que en estos momentos hay más centros educativos de la provincia analizando la situación.
También la organización de Titirimundi está evaluando las consecuencias que tiene esta sucesión de cancelaciones en la programación, cerrada desde hace tiempo. Hay que tener en cuenta que, según han señalado desde varios colegios y desde la oficina del festival, la Diputación no había comunicado con antelación la retirada de la subvención del transporte y se han encontrado, diez días antes del inicio del festival, con la sorpresa de que no tenían medios para transportar a los niños desde sus respectivas localidades hasta la capital.