El Sevilla solventó sin problemas (3-0) con dos goles de Fernando Llorente y uno de Kevin Gameiro su estreno en la Europa League ante el Molde FK y dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria de dieciseisavos de final antes de viajar a Noruega, mientras que el Villarreal superó al Nápoles (1-0) con un gol de Denis Suárez a falta de apenas diez minutos para el final.
Los de Unai Emery salieron un poco dormidos al césped del Sánchez Pizjuán, y aunque lograron tener el control del balón y lo manejaron a su antojo, no encontraron la forma de atravesar la barrera defensiva de los de Ole Gunnar Solskjaer. Los andaluces lo intentaron desde fuera del área sin suerte.
El Molde consiguió aguantar el arreón del Sevilla, aunque en ataque lo más peligroso que realizó el cuadro nórdico en la primera mitad fue un disparo de Gulbrandsen. Al conjunto noruego le haría pesar su inexperiencia en una eliminatoria ante el actual campeón. No lograron circular el balón y se centraron en defender intensamente.
Curiosamente, y pese a estar media hora desaparecido, Fernando Llorente, comenzó a cocinar su gran noche. En fuera de juego y a pase de Vitolo, puso el balón ajustado al palo izquierdo del portero estadounidense para desquitarse la mala racha que sufría desde que llegó a la capital andaluza.
Tras el descanso, regresó más motivado y siguió en la misma línea. Tras un cabezazo que pasó rozando la escuadra derecha rival, Llorente, en esta ocasión a pase de Coke, remató un balón de primeras para poner el 2-0 en el luminoso y celebrarlo con rabia.
El Molde fue desapareciendo del partido y se notó que no jugaban un partido oficial desde hacía dos meses. No le aguantaba el físico a los noruegos y el Sevilla no se bastaba con el 2-0. Tras una gran vaselina de Coke al larguero, Gameiro, que entró en sustitución de LLorente, no faltó a su cita con el gol y sentenció la eliminatoria con un zapatazo.
En El Madrigal, en un duelo de extrema dificultad, Denis Suárez se convirtió en héroe local al transformar una espectacular falta en los compases finales, haciendo los deberes para afrontar la vuelta con la tranquilidad de la ventaja.
El Nápoles planteó un enfrentamiento con la presión muy altapara robar balón rápidamente en campo contrario y finalizar jugada con celeridad. A pesar de que la jugada le salió bien y el encuentro se tornó de ida y vuelta con continuas llegadas a las áreas, la falta de acierto se volvió en su contra.
La táctica puso en aprietos al conjunto local, buscando la portería de Areola con insistencia y dificultándoles la creación. Los españoles no se encontraron cómodos sobre el campo, y la lesión de Dos Santos por un pinchazo complicó aún más las cosas.
Higuaín, saltó al campo con el 0-0 para tratar de deshacer la igualada, en medio de un partido roto y plagado de ocasiones. No obstante, el marcador se decantó del lado amarillo con una falta en el minuto 81 botada por Denis Suárez a donde Reina no podía llegar para ponerse por delante en la eliminatoria ante uno de los ‘cocos’.
