El ministro Economía y competitividad, Luis De Guindos, relativizó ayer en Washington las previsiones sobre España de organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y afirmó que el Gobierno de Mariano Rajoy tiene una «ruta propia» que es la que ya está sacando al país de la crisis.
«Los informes del FMI, de la OCDE, de la Comisión Europea se leen, se ven, se analizan, pero el Ejecutivo español tiene su propia ruta y es la que, además, está sacando a España de la crisis», sostuvo De Guindos en una rueda de prensa al término de la reunión anual del FMI y el Banco Mundial en Washington.
Específicamente, en el caso del desempleo -la gran advertencia que realizó una y otra vez estos días la entidad monetaria a España, preocupado por sus «muy, muy altas cifras», como determinó la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde- el mandatario defendió que Madrid maneja unas cifras «más optimistas» que las de los organismos internacionales.
«El Gabinete de Mariano Rajoy y el consenso del mercado para el año próximo es bastante más optimista que las proyecciones del FMI», que no prevén un descenso significativo del desempleo, ni que logre rebajar el 25% hasta antes de 2018 como pronto. De Guindos desestimó estas estimaciones afirmando que «lo importante no es el valor absoluto, sino las correcciones que se van haciendo» y sostuvo en este sentido que el organismo que preside Lagarde ha venido haciendo «correcciones al alza» en el caso español.
«Estoy convencido de que la realidad va a superar las proyecciones y tendrá un impacto en las cifras de empleo», insistió.
El ministro incidió nuevamente en los mensajes que ha venido lanzando tanto en Madrid como en Washington las últimas semanas: que España ha salido ya de la recesión técnica y que, aunque aún esté en crisis, empieza a ver «la luz al final del túnel» y también, que el año próximo será el primero de creación neta de empleo desde el inicio de esta coyuntura.
Un punto de inflexión
En este sentido, el responsable de Economía afirmó que ya se ha producido el punto de inflexión en la situación adversa española.
«El primer paso para salir de la crisis es «dejar atrás las tasas de crecimiento negativas, estamos convencidos de que eso ha ocurrido ya» remarcó, y recordó que las proyecciones del Ejecutivo son un crecimiento por fin en el último trimestre del año que, por muy «tenue, suave o modesto» que se perciba, es crecimiento al fin y al cabo, subrayó. «Un crecimiento que tarde o temprano acabará revirtiendo en los salarios», agregó
«Si España continúa haciendo lo que está haciendo, reduciendo el déficit público, implementando reformas económicas, continúa ganando competitividad, no tengan la más mínima duda de que España alcanzará esas cifras de crecimiento que tendrán un impacto mucho más significativo en los salarios», aseveró el ministro De Guindos.
