La niebla fue el principal condicionante de la operación especial de tráfico con motivo del retorno de las Navidades.
La caída de la niebla a última hora de la tarde complicó la circulación en zonas como en la CL-603, en el término municipal de Torreadrada.
También hubo una fuerte intensidad de circulación en las principales arterias de la provincia, como en la A-1 (Autovía del Norte), en la N-VI (Madrid-Coruña), y en la autopista AP-61 a su paso por El Espinar. En este último caso, Iberpistas no necesitó habilitar carriles especiales ya que la actual capacidad de la vía permitió el normal flujo circulatorio. Tan solo se reforzaron los equipos en las carreteras y se paralizaron las obras que se están realizando en el tramo entre Villacastín y El Espinar.
Los tres carriles del túnel III en sentido Madrid permiten una circulación de hasta 1.700 vehículos hora en cada uno de ellos. Y el movimiento de vehículo fue, durante todo el día, inferior a las previsiones iniciales.
La última fase de la operación especial de Navidad de la Dirección General de Tráfico registró a nivel nacional una situación similar a la del pasado año. En cuanto a la siniestralidad, el año pasado se produjeron 53 accidentes mortales con 58 fallecidos, siendo los más afectados los motoristas, y la tercera parte de la operación, la que correspondió a la celebración de Reyes la más trágica con siete fallecidos. De los 53 accidentes, 20 fueron colisiones, 19 salidas de vía, 10 atropellos y dos vuelcos.
