El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, abogó ayer por una reforma del sistema tributario que contribuya a una mejor financiación de las empresas, que impulse las posibilidades de la inversión y potencie la creación de empleo. Rajoy, que clausuró el XIV Congreso de la Empresa Familiar, rechazó una subida de impuestos, porque supondría «aumentar la depresión que hoy padece nuestra economía» y sostuvo que «el crecimiento de los ingresos del sector público tiene que venir por el aumento de las bases contributivas y no de los tipos impositivos».
El dirigente popular repasó las reformas «necesarias» para recuperar el crecimiento económico y la generación de empleo, que contrapuso a las urgentes de estabilidad del sistema financiero y sostenibilidad de las cuentas públicas, y se detuvo en la reforma tributaria cuyos rasgos distintivos deben ser, dijo, ampliar las bases de recaudación, mejorar la financiación empresarial y favorecer a aquellos que promuevan el crecimiento económico.
En concreto, el aspirante a La Moncloa se decantó por establecer tipos reducidos para pymes y autónomos, ajustes de módulos, adaptación de las tablas de amortización y una «verdadera» deducción por reinversión de los beneficios de la empresa. Rajoy incidió en que las empresas no tributarán, si es presidente, por las plusvalías que obtengan en la venta de sus activos fijos cuando las reinviertan. Asimismo, modificará la fiscalidad de los beneficios no distribuidos, de manera que las cuantías dedicadas a hacer más competitiva a la empresa mediante la adquisición de nuevos activos, «tributen diez puntos menos que aquellos destinados a ser distribuidos a los accionistas».
Otras propuestas del programa del candidato del PP pasan por que pymes y autónomos paguen el IVA cuando hayan cobrado las facturas y por la creación de una cuenta tributaria para las empresas de forma que puedan compensar los impuestos que deben a las administraciones con los pagos que éstas les adeuden.
Por último, Rajoy se detuvo en la reforma laboral y abogó por avanzar en la negociación colectiva, adecuando la evolución de los salarios a la realidad de las empresas, dijo. Al respecto, defendió que eso supondrá «darle una mayor preeminencia a los convenios de empresa sobre los sectoriales o provinciales». «Se evitará así que los ajustes en las empresas se hagan especialmente mediante la rescisión de contratos de trabajo», argumentó.
