La Fiscalía Provincial de Segovia ha solicitado una pena de seis años de prisión a un hombre acusado de un delito de abusos sexuales continuados sobre un menor, agravado por la relación de parentesco existente, al tratarse de su hijo de nueve años.
El Ministerio Fiscal también solicita imponerle una orden de alejamiento de 500 metros durante diez años, y la prohibición de comunicarse con él por cualquier medio durante el mismo periodo. Asimismo, reclama que sea condenado a pagar una indemnización de 4.000 euros por los daños y perjuicios causados.
Los hechos por los que será juzgado en septiembre ocurrieron entre 2015 y 2018, durante los fines de semana en los que el menor visitaba a su padre, dado el régimen de visitas que estaba en vigencia desde el divorcio entre los progenitores en 2013. El caso llegó a conocimiento de la madre el 14 de enero de 2018, cuando fue a recoger a su hijo al domicilio del padre. Nada más entrar en el coche, el menor se mostró muy nervioso y gritó que “no más, no me quedo más, mamá, me ha tocado, que me toca”. La madre trató de calmar a su hijo y este respondió que “me ha tocado ahí, en mis partes”. Al conocer estos hechos la madre, se dirigió al Cuartel de la Guardia Civil para presentar una denuncia. Allí fue asesorada por agentes y decidió consultarlo con su abogado. Esa misma noche, su hijo le reveló más detalles del abuso, lo que condujo a la denuncia definitiva el 25 de enero, en nombre de su hijo, contra su ex marido. Un día después, el acusado quedó en libertad con condicional, con la obligación de comparecer en el juzgado dos veces al mes.
Tras las investigaciones practicadas, se determinó que el acusado, utilizando su posición de confianza e intimidad que tenía en su condición de padre, aprovechaba los periodos de visitas para realizar tocamientos en la zona genital de su hijo. A raíz de las traumáticas experiencias vividas cuando se desarrollaron los hechos, sufrió episodios de agitación, preocupación, ausencia y síntomas fisiológicos asociados al estrés y los traumas. Por ello, la madre reclamó, cuando interpuso la denuncia, la indemnización por los daños morales sufridos.
