Los actos comenzaron a las doce de la mañana, con la eucaristía oficiada por el párroco de Nueva Segovia, Hipólito Prieto, en la iglesia de la Resurrección del Señor. Posteriormente, en la misma iglesia, la concejala de Participación Ciudadana, Blanca Valverde, se encargó de pregonar la fiesta.
Concluida la misa, estaba prevista la procesión con la imagen de la Santa, pero los cuatro grados bajo cero y la presencia de nieve helada en las aceras aconsejaron suspenderla. La santa salió hasta la puerta de la iglesia y, después de que las aguederas bailasen un par de jotas, volvió a entrar en el templo.
El mal tiempo también añadió algunas dificultades a la quema del pelele, en la Plaza de Espronceda. Pese a la gasolina, el muñeco no prendía y también se cayó varias veces a causa del viento. Al final, el pelele se ardió y las aguederas se marcharon a su comida de hermandad, ya bajo techo.
