Los presidentes de Castilla y León y de Andalucía, Juan Vicente Herrera y Susana Díaz, respectivamente, compartieron ayer en su primer encuentro desde que la andaluza llegó al Palacio de San Telmo la realidad del mapa financiero en el país tras la fusión de Unicaja y Banco CEISS (las antiguas Caja España y Caja Duero) y otros asuntos que, según la presidenta, unen a las dos comunidades, como la extensión de su territorio, aunque con realidades distintas en el número de habitantes, de municipios o de su tamaño.
Según precisó Díaz, ambos mandatarios regionales coincidieron también en la necesidad de conseguir una financiación adecuada para sus territorios que permita a los dos gobiernos mantener los servicios públicos.
Del mismo modo, estuvieron de acuerdo en la relevancia del sector de la automoción para ambas regiones y abogaron por fortalecer un elemento de unión como es la agroalimentación. En este sentido, la presidenta andaluza apostó por el fortalecimiento del sector a través del cooperativismo para que ganen en tamaño ya que “la atomización va en sentido contrario” a la competitividad, sin olvidar la calidad.
Para ello, pidió un apoyo importante por parte de los gobiernos para que las cooperativas españolas puedan ser punteras en un mercado más globalizado desde su capacidad también para cohesionar el territorio y fijar población en un medio rural a revalorizar, según la presidenta. En este sentido, anunció por parte de su Gobierno cláusulas sociales que favorezcan el cooperativismo y el comercio justo ante el beneficio que suponen para el territorio.
Intermediarios
Susana Díaz aprovechó su comparecencia para hacer un llamamiento a las grandes superficies y supermercados para que apuesten de forma decidida por la cadena de valor y ayuden a dignificar el trabajo en el medio rural y la calidad de los productos a través de la compra más directa a los productores y sin intermediarios.
En este sentido, cargó contra el “desfase brutal” que hay entre los precios que perciben los profesionales que trabajan la tierra y el que pagan los consumidores con una rentabilidad para aquellos intermediarios que son, según lamentó, los que no aportan nada de valor añadido al producto.
La presidenta de la Junta andaluza informó también de que tanto Herrera como ella coincidieron en la necesidad de ajustar el coste energético al consumo real de los agricultores desde el convencimiento de que no es de justicia que paguen por periodos de tiempo que no riegan, por ejemplo.
Así, afirmó que el presidente de la Junta de Castilla y León compartió con ella la necesidad de revisar el coste energético para no perjudicar al sector agroganadero y favorecer su competitividad.
En este encuentro, que se prolongó durante cerca de una hora, Herrera y Díaz analizaron también el futuro de los purines desde el convencimiento de que hace falta “una salida urgente” a los problemas de los residuos ganaderos en riesgo, donde la presidenta andaluza auguró un año difícil. “Hace falta una política energética para no apretar a los más débiles”, reclamó la presidenta andaluza.
Toro de la Vega
Por otra parte, y en relación a la polémica generada en torno a la celebración del Toro de la Vega, Díaz reconoció que no le gustaron las imágenes que vio sobre ella y abogó por revisar esta tradición histórica.
La presidenta andaluza aseguró que ella no participaría en el festejo que se celebra cada mes de septiembre en Tordesillas, una localidad “histórica y hermosa” de la que, a su juicio, se tendría que hablar por otros asuntos y logros.
“Las imágenes no me gustaron y yo no participaría”, manifestó antes de insistir en su deseo de que la trascendencia mediática de Tordesillas sea por otros asuntos diferentes al del torneo del Toro de la Vega, por lo que recomendó revisar algunas tradiciones. “Con eso ganamos todos”.
