La Audiencia Nacional juzgará el próximo miércoles al cantante José Ramón Márquez, alias Ramoncín, por haber cargado presuntamente a la Sociedad General de Autores de España (SGAE) facturas “irregulares” o que obedecían a servicios inexistentes, por valor de 57.402 euros, entre septiembre de 2008 y marzo de 2011.
La Fiscalía Anticorrupción pedirá a la Sección Segunda de la Sala de lo Penal que condene a cuatro años y diez meses de cárcel al músico por falsedad documental y apropiación indebida, aunque plantea como alternativa que pague una multa de 13.924 euros por administración desleal.
El exdirector general de la Sociedad Digital de Autores (SDAE), José Luis Rodríguez Neri, se sentará también en el banquillo de los acusados, donde se enfrentará a una petición fiscal de cuatro años y diez meses de cárcel por un delito de apropiación indebida y otro de falsedad.
El fiscal José Miguel Alonso reclama para el exdirector de los Servicios Jurídicos de la entidad Pablo Hernández Arroyo dos años y nueve meses de cárcel por apropiación indebida o, alternativamente, una multa de 40.356 euros por administración fraudulenta.
Además, solicita que el exdirector general de SGAE y exconsejero de la filial digital Enrique Loras sea condenado a dos años de cárcel por apropiación indebida o abone una multa de 20.866 euros por administración fraudulenta.
Ramoncín, que el pasado 19 de septiembre volvió a los escenarios, siempre defendió que la SGAE le pagó por trabajos “reales” que fueron plasmados en contratos “válidos y lícitos”. En este sentido, destacó que las facturas están justificadas, fueron aprobadas por la entidad y él declaró los ingresos a Hacienda.
En su escrito provisional de acusación, el fiscal señala que, “con el exclusivo objetivo de procurarse un lucro ilícito”, Ramoncín y su amigo Rodríguez Neri, que “se prestó a darle su colaboración imprescindible” para su “ilícito fin” mediante la “posición decisiva” que ostentaba en la SGAE, procedieron a la “elaboración y la ideación de determinada documentación que en apariencia diera cobertura a la ilegítima salida de fondos que iban a llevar a cabo”.
Para tal propósito, concretaron cinco “hipotéticos negocios jurídicos”, todos ellos “al margen de la deuda por importe de 121.159,72 euros” que, a fecha del 26 de junio de 2012, Ramoncín mantenía con la SGAE por “los anticipos recibidos a cuenta de los derechos de autor”.
