El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el segoviano Félix Sanz Roldán, ha advertido de que, con la llegada de la tecnología 5G, la seguridad «va a sufrir aún más» por lo que es preciso estar preparados y alerta para ser capaces de aprovechar la revolución y generar confianza.
Sanz Roldán fue el encargado de inaugurar esta semana una mesa redonda sobre ciberseguridad desde la perspectiva nacional y europea en el marco de la Feria Internacional de Defensa (FEINDEF) que se celebraba en IFEMA y ha reunido a empresas, organismos y administraciones de todo el mundo.
En su intervención, Sanz Roldán animó a permanecer alerta ante los riesgos y oportunidades que brinda la revolución tecnológica para saber beneficiarse de ella.
Explicó también que la velocidad y sofisticación de los cambios tecnológicos provocan una gran inseguridad y «ruptura de la confianza, especialmente en que lo que vemos, percibimos y nos dicen es cierto».
Así, cada vez hay menos certeza sobre si los procesos electorales han sido viciados o si los servicios básicos sufrirán una disrupción premeditada ya que «desestabilizar a través de la red es sencillo y barato». Por eso, señaló que la misión de los expertos en seguridad debe ser «moverse en el progreso con confianza, aprovecharlo y generar confianza» y no solo dedicarse a «poner puertas o vallas» de seguridad.
El director del CNI se refirió a algunas de las contradiciones y problemas que puede supone el denominado ‘Internet de las cosas’ por el que dentro de pocos años hasta 1.000 millones de cosas «hablarán entre ellas». Como ejemplo puso el caso de los coches autónomos, que en contacto con sus servidores podrá verse en la tesitura de chocar contra un perro grande que le causará daños seguros o un bebé pequeño. «Y lo decidirán las cosas», remarcó.
Sanz Roldán subrayó también que se está produciendo una revolución tecnológica radical y enormemente rápida y que el CNI debe estar en el centro de esa revolución. En esta tesitura, España no está mal situada, ya que cuenta con una gran plataforma nacional de comunicaciones como es Telefónica y la tercera mayor red de fibra óptica del mundo, superior a la suma de las redes de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Portugal. «Estamos bien situados, tenemos la infraestructura adecuada y un sistema de gobernanza (de la ciberseguridad) humilde, pero que está funcionando», animó Sanz Roldán, confiado en que militares, civiles, expertos y empresarios sepan aprovechar la oportunidad de «sentarse a pensar y a trabajar juntos».
En la misma feria participó el consejero delegado de Hispasat, Carlos Espinós, quien avanzó que el despliegue de las redes de telecomunicaciones 5G será híbrido (terrestre y espacial) y la tecnología satelital será la adecuada para las actualizaciones de software a millones de usuarios. Aseguró que la distribución de software es el mejor ejemplo de caso de uso en el que la tecnología satelital es más óptima que las antenas terrestres, ya que se da «el mismo contenido a millones de usuarios simultáneamente».
El consejero delegado de Hispasat, compañía del grupo Red Eléctrica, sostuvo además que el satélite tiene que desempeñar «un papel relevante» en el 5G para alcanzar «aquellos puntos donde no van a llegar las redes terrestres», por lo que «es imprescindible trabajar para conformar redes híbridas» y que sean «‘ad hoc’ para cada caso de uso».
