El campo principal Pepe Rojo de Valladolid se celebró el ‘bautismo’ del rugby para personas con discapacidad intelectual. Sesenta deportistas de Castilla y León –entre los que se encontraban integrantes del CD Apadefim de Segovia– pudieron conocer las peculiaridades de esta disciplina, de la mano de jugadores y cuerpo técnico del equipo de División de Honor de El Salvador.
Esta iniciativa la ha puesto en marcha el club vallisoletano, en colaboración con FEAPS Castilla y León, que ya mantiene programas en otros deportes como el atletismo o el baloncesto. Ahora, por primera vez, se han acercado al rugby. La iniciativa, que de momento va a tener una periodicidad de una sesión al mes, se trata de un programa novedoso en la región.
Los participantes, mayoritariamente masculinos, venían de diferentes puntos de Castilla y León: Puentesauco (Burgos), Fundación San Cebrián (Palencia), Asprosub (Zamora), San Juan de Dios (Valladolid), Asprona (León y Valladolid) y los segovianos del CD Apadefim, entre los que se encontraban Tamara Maldonado, Celia Mesonero, Israel Goya, Alejandro Ramiro, Luis Alberto Fuente, Patricio de la Rica, Rubén Hernández y José Luis Callejo.
La jornada comenzó con una breve introducción, en la que los deportistas fueron divididos en cinco grupos. En cada uno se trabajó un aspecto esencial del juego. Una estación se ocupaba de la psicomotricidad; otra de las habilidades de pase; una tercera introducía a los nuevos jugadores en el ‘rugby tag’ –uno contra uno sin contacto–; una cuarta estación iniciaba a los participantes en el contacto con escudos; y la última, finalmente, se centraba en el juego con el pie, en la manera adecuada de intentar los lanzamientos a palos. Todos los deportistas fueron rotando por los diferentes talleres para obtener una primera idea de lo que es el rugby.
Por su parte, los integrantes del Club Deportivo Apadefim contaban con una pequeña ventaja. Y es que, a través de la Escuela de Deporte Adaptado del Ayuntamiento de Segovia, ya habían tenido un pequeño contacto con este deporte gracias a las clases impartidas por el equipo segoviano del RAC Lobos.