Palacio Quintanar, centro de innovación y desarrollo para el diseño y la cultura de la Junta de Castilla y León, exhibe ‘Selfie Automaton’ una exposición que forma parte de la programación del 33 Festival Internacional Titirimundi.
La muestra, que sorprenderá a los visitantes, proviene del Pabellón de Rumanía en la XV Exposición Internacional de Arquitectura -La Biennale di Venezia 2016-, reflejo del trabajo de Gál Orsolya, Stathis Markopoulos, Adrian Arama, Oana Matei, Andrei Durloi y el comisario Tiberiu Bucsa y puede visitarse desde el 3 de mayo hasta el 28 de julio.
La exposición muestra siete autómatas mecánicos, que se componen de 42 títeres de madera (37 figuras humanas y 5 de otras criaturas). Caricaturas de personajes, animales fantásticos, huevos de oro o cajas de música se agrupan en piezas predefinidas que colocan al visitante en el escenario, en varias posiciones, como dínamo y títere al mismo tiempo, según proponen sus creadores.
Los títeres son uno de los inventos tecnológicos más antiguos (datan de, al menos, 25.000 años) lo que demuestra que las necesidades a las que sirven son importantes en el proceso evolutivo de la humanidad.
Aunque están construidas con las articulaciones necesarias que les permiten la “libertad de movimiento”, las marionetas de madera están literalmente clavadas en un mecanismo que les proporciona nada más que un movimiento repetitivo predefinido. Y el visitante no es la excepción. Sentado como parte del autómata, se le ofrece una sola opción: hacerla funcionar, por su propia acción repetitiva.
Los autómatas, creados a partir de conjuntos de personajes estereotipados, colocan al visitante en varias relaciones espaciales — desde un observador distante (Circle Dance), hasta ser parte de ella (El banquete) o en lados opuestos (El Comité) — invitando a la introspección, y cuestionando nuestro papel en el mecanismo social.
