La Junta de Castilla y León espera empezar a aplicar el nuevo Plan de Formación Turística de la Comunidad, que contará con un presupuesto total de 2.480.000 euros.
Este Plan, instrumentado a través de la Mesa de la Formación en materia de turismo, se articula en cinco ejes estratégicos, que se desarrollan en cinco bloques formativos, para recoger todas aquellas materias que contribuyen a la formación y cualificación de los profesionales del sector turístico de Castilla y León.
La Consejería de Cultura y Turismo diseñó esta estrategia en colaboración con los empresarios del sector, instrumentada a través de la Mesa de la Formación en materia de turismo, comisión del Consejo Autonómico de Turismo de Castilla y León. Con esta colaboración se responde adecuadamente a las necesidades reales del sector en materia formativa. Como resultado de este consenso, ya en el año 2016 se desarrollarán acciones formativas para dar respuesta a todos los ámbitos necesarios que permitan avanzar en la competitividad del sector.
Además, pretende adecuar permanentemente la formación impartida a las necesidades reales de las empresas y a la potencialidad del sector. Por ello, se configura como un documento “abierto y flexible” que será objeto de evaluación periódica a través del Consejo Autonómico de Turismo y de su Mesa de la Formación.
El nuevo Plan parte de un concepto amplio de destinatario, pues va dirigido a todas las personas físicas o jurídicas que intervienen en el sector de uno u otro modo y a aquellos colectivos con potencial para formar parte de él, como los desempleados o los emprendedores.
Se dirige, por tanto, a empleados por cuenta ajena, para actualizar sus conocimientos y acceder a nuevas técnicas, y a empresarios, tanto autónomos, tan importantes en el sector turístico, como pequeñas y medianas empresas. Asimismo, se dirige a emprendedores que quieran poner su dinamismo al servicio del desarrollo turístico de Castilla y León, como a desempleados que quieran incorporarse al sector.
Sobre la base de los objetivos perseguidos, el Plan pretende avanzar en la competitividad del sector, para lo que reforzará la formación en ámbitos fundamentales como comercialización y promoción, nuevas tecnologías, calidad turística o productos como la gastronomía o el turismo rural. La internacionalización como eje estratégico aparece reflejada en la previsión de un programa específico de formación turística internacional.
