El Unami regresó ayer de La Virgen del Camino con sensación de impotencia, rabia y disgusto tras la actuación del árbitro burgalés Cuesta Revilla, en el partido que enfrentó a los leoneses con los segovianos y que terminó con victoria local por 2 goles a 1.
Y es que, después del madrugón dominical para poder llegar a jugar a las 12:00 del mediodía, y de realizar una extraordinaria primera parte –adecuándose al complicado terreno de juego de Los Dominicos–, los segovianos se vieron perjudicados por las decisiones arbitrales en la segunda mitad de un partido que tenían encarrilado gracias al gol de Chechu.
Un gran tanto el del centrocampista del Unami, que llegó en el minuto 13 tras recoger un balón rechazado en la frontal del área y colarlo por la escuadra.
Pero, tras el descanso, a los azules les empezaron a pitar faltas muy rigurosas, lo cual aprovechó La Virgen del Camino para empatar por medio de un gol en propia puerta de Morales, precedido por un empujón al jugador segoviano.
El Unami reaccionó tras el empate, y en el tiempo añadido tuvieron la ocasión de marcar el gol del triunfo, pero el contragolpe segoviano fue cortado con una falta no señalada y, en el posterior 3 contra 3 de los leoneses, Mario Visa consiguió el definitivo 2-1.
“El arbitraje ha sido vergonzoso, y ya acabamos cansándonos de que se rían de nosotros”, comentó el entrenador Tito Domingo al término del encuentro.