El resultado de las elecciones en Grecia no dan tregua alguna a España. Un día antes de una nueva subasta de deuda del Tesoro Público, el país vivió su jornada más negra desde la llegada del euro, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, participando en Los Cabos (Mexico), con el objetivo de convencer a los socios del G-20 y a los mercados de que España saldrá de la situación en la que está.
La rentabilidad del bono nacional a 10 años cerró en el 7,15%, un nuevo máximo histórico desde la llegada del euro. Durante la jornada llegó a trepar hasta el 7,2%.
La prima de riesgo se aproxima cada vez más a la frontera de los 600 puntos básicos. Terminó el día en 574, otro récord al cierre, pero antes llegó a acercarse a los 590. El Ibex 35, el índice principal de la Bolsa española, cayó un 2,96%.
Con este panorama, el Gobierno popular volvió a pedir una respuesta al Banco Central Europeo (BCE). Una compra de deuda soberana, una medida interrumpida por la institución europea en febrero, relajaría las tensiones que ponen en riesgo la capacidad de financiación de España en los mercados, que va siendo cada vez menor por las dudas sobre su solvencia en un momento de recesión y con la banca abierta en canal, tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.
«El BCE debe responder con toda firmeza, con toda fiabilidad, a esos mercados que todavía intentan obstaculizar el desarrollo del proyecto común del euro», manifestó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Los inversores «no relajan la presión sobre Europa y sobre el país», admitió.
También el líder de la oposición, el socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, llamó al BCE a que «pare la especulación» contra el euro y contra España. «El tiempo de la retórica y de las palabras se nos está acabando y Europa tiene que darse cuenta de que no podemos estar permanentemente asomados al abismo», señaló.
Por su parte, El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, consideró que el castigo recibido por los mercados en la jornada de ayer «no se corresponde ni con los esfuerzos ni con la potencialidad de la economía española».
En declaraciones a los medios en Los Cabos (México), donde asiste a la Cumbre del G-20, De Guindos subrayó que España es «solvente» y que la potencialidad de la economía nacional «es algo que se tiene que acabar reconociendo en los próximos días y semanas».
Así, el responsable de Economía apostó por que la actual situación de acoso de los inversores «se irá corrigiendo» a través de la voluntad política del Ejecutivo, «de reformas económicas ya realizadas y las que se realizarán», que el ministro no precisó, así como con el avance en el proceso de unión fiscal y monetaria.
Además, respecto a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), entre las que figura la de subir el IVA, aseguró que España «siempre escucha con atención» las opiniones del organismo que preside Christine Lagarde.
Ante los resultados tan pesimistas cosechados por la deuda española, la Comisión Europea (CE) cree que España debe «perseverar» en los ajustes y las reformas estructurales, especialmente en el sector bancario, aunque evitando sobreactuar.
La CE achacó el «nerviosismo» y la «fatiga» de los inversores por la duración de la crisis, pero admitió que también se deben, en parte, a las «incertidumbres» sobre el rescate bancario a España, que deberían «eliminarse pronto».
Pero la Comisión avisó de que «no hay que esperar que la confianza vuelva de un día para otro» y que «las autoridades españolas deben continuar aplicando las decisiones que han adoptado».
Expectación ante dos nuevas subastas.- El Tesoro Público vuelve esta semana a los mercados con dos subastas, con el objetivo de captar hasta un máximo de 5.000 millones de euros en las primeras emisiones tras las elecciones griegas y después de que el Gobierno planteara pedir ayuda para sanear su sistema financiero. En concreto, el organismo celebrará una hoy y otra el jueves 21.
Con las tensiones en los mercados en sus máximos, a pesar del optimismo tras el triunfo en Grecia de los partidos que apuestan por el euro, el Tesoro tendrá un examen este martes para captar hasta 3.000 millones de euros en letras a 12 y 18 meses.
El jueves se venderán bonos con vencimiento el 30 de abril de 2014 y una vida residual de 1,8 años con un objetivo de hasta 2.000 millones de euros. El cupón se ha fijado en el 3,4%, el interés corrido en el 0,53% y el depósito previo en el 104%.
La institución emitirá títulos con vencimiento el 30 de julio de 2015, con vida residual de 3,1 años y un cupón corto del 2,13%. El interés corrido será del 1,76% y el depósito previo del 103%.
Por último, subastará obligaciones con vencimiento el 30 de julio de 2017, con una vida residual de 5,1 años, un cupón del 5,5%, un interés corrido del 4,99% y un depósito previo del 108%.
