El Naturpellet Cuéllar se impuso con mas facilidad de la prevista a la Universidad de Valladolid, consiguiendo su segunda victoria consecutiva en un encuentro que dejaron casi sentenciado al descanso y que fue jugado con gran deportividad.
Salieron mejor los visitantes al parquet de Santa Clara, ante un conjunto local algo precipitado. Adri tenía la primera ocasión a los dos minutos pero estrellaba su disparo contra Cano. Segundos mas tarde los árbitros señalaban un dudoso penalti en el área cuellarana que Balle transformaba de manera inapelable en el 0-1. El gol hizo despertar a los locales, aunque Adri mandaba al larguero un disparo lejano.
A partir de ese momento fue el Naturpellet el que tomó el mando del choque, elaborando con paciencia sus jugadas de ataque en busca de huecos en la defensa pucelana y con una presión asfixiante, que impedía el juego universitario que esperaba el fallo local para salir a la contra. Gonza remataba una jugada ensayada para hacer el 1-1. Los locales querían mas, Javito y seguidamente Taveras hacían intervenir a Víctor.
En el minuto nueve un robo en campo contrario permitía a Isma hacer el 2-1 finalizando a placer un pase de Higinio, y poco más tarde la presión local volvía a dar sus frutos con el 3-1 de Higinio, que superaba a Víctor en el mano a mano. La jugada de la tarde la protagonizó Javito, partidazo del segoviano, que logró deshacerse de todos los rivales que le salieron al paso pero Taveras no llegó a rematar al segundo palo. Un minuto después Javito encontraba el premio del gol con el 4-1 de disparo ajustado al palo desde la frontal, y a falta de algo menos de dos minutos para el intermedio, Taveras robaba otro balón cerca del área visitante anotaba el 5-1 con el que se llegó al descanso.
En la reanudación la Universidad de Valladolid subió su defensa, y los tantos de Balle y Ofa dieron paso a unos minutos en los que los visitantes creyeron en la remontada, ante un Naturpellet Cuéllar al que le entró el miedo y no conseguía salir de la presión rival.
La afición local salió en ayuda de su equipo en estos malos momentos y poco a poco los cuellaranos serenaron su juego. Faltando seis minutos el Valladolid apostó por el juego de cinco, y en el minuto 38 Cano evitaba el 5-4 con un paradón a un tremendo disparo de Balle. Fue Chuki quien, en una jugada de pundonor, y tras varios rechaces, logró finiquitar el partido con el 6-3. Taveras cerró el marcador cuando los visitantes jugaban con uno menos por la expulsión de Balle.