El presentador de televisión Ignacio Salas falleció ayer a los 70 años en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar, como indicaron desde la Academia de la Televisión. Natural de Bilbao, tenía fijada actualmente su residencia en la localidad alicantina de Orihuela. Los restos mortales de Salas estuvieron en el tanatorio de San Pedro del Pinatar, donde permanecerán hasta su incineración.
El presentador fue uno de los rostros más conocidos de la pequeña pantalla en los años ochenta y noventa y fue elegido presidente de la Academia de la Televisión en el año 2000, cargo que ostentó hasta 2006.
Por este motivo, el presidente de la Academia de Televisión, Manuel Campo Vidal, lamentó profundamente la muerte de Salas, a quien se refirió como “una de las personas con más sentido del humor, creatividad y responsabilidad que se ha conocido”. Para Campo Vidal, el presentador bilbaíno será “un tipo al que se echará de menos”. La Academia se sumó así al “dolor y la tristeza por la pérdida de un profesional que trabajó por la unidad de los profesionales de la televisión” al frente de esta institución. Además, envió “un cálido y afectuoso mensaje de cariño a todos sus familiares y amigos en estos duros momentos”.
Salas falleció tras luchar durante los últimos meses contra un cáncer que padecía. A pesar de haber presidido la Academia de la Televisión, “se negó en redondo” siempre a recibir cualquier reconocimiento, según explicó Campo Vidal. Actualmente vivía alejado de la vida pública y una de sus últimas apariciones fue en los Premios Talento de la Academia, en el año 2010, para entregar este reconocimiento a su amigo el reportero gráfico Evaristo Canete.
Según recordó Campo Vidal, los “últimos meses los pasó dando ánimo a todos en su WhatsApp”. “La vida es breve y somos tiempo. Te haces viejo muy pronto y tardas mucho en hacerte sabio. Esto es un recreo fantástico. Porque vivir es lo que importa y las arrugas que aparecen por reír favorecen”, declaró Salas a la Academia poco después de conocer su enfermedad.
Periodista, sociólogo y programador de la televisión pública, trabajó como redactor, reportero, locutor, narrador, realizador, guionista, creativo y presentador de todo tipo de programas. Así, fue autor de programas como ‘Y sin embargo te quiero’, ‘Segundos fuera’, ‘Si te he visto no me acuerdo’, ‘No tiene nombre’ o ‘Esto es Joyibú’. Además, fue también conductor de productos de otros profesionales, como ‘Juego de niños’, ‘En paralelo’ o ‘Entre dos luces’.
