El Barómetro de Opinión del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de enero vuelve a situar al PSOE en cabeza con un 29,9% de intención de voto, un punto más que el mes anterior, y a gran distancia (12,2 puntos) coloca segundo a Ciudadanos, con un voto directo del 17,7%, y como tercero a Unidos Podemos al sumar 15,4% con sus confluencias.
En cambio, el PP pierde 4,2 puntos en apenas un mes y cae a la cuarta posición con un 14,9%. Mientras, Vox sigue creciendo y ya está en un 6,5%.
«No hay trampa ni cartón. Se trata de la mejor encuestadora pese a los ataques virulentos
de la derecha mediática» PSOE
La encuesta se basa en 2.989 entrevistas realizadas en 292 municipios de 49 provincias entre los días 1 y 13 de enero. En esas fechas, se estaba negociando el nuevo Gobierno andaluz tras las elecciones autonómicas donde emergió Vox y el PSOE perdió la Junta.
Intención de voto
Al ser preguntados por el partido al que votarían si las elecciones generales fueran mañana mismo, un 20,5% ya avanza su intención de votar al PSOE , y muy lejos aparecen Cs (12,1%), Podemos (10,5%) y el PP (10,2%). Eso sí, hay un 18,2% que asegura no tener nada decidido, un 2,5% que prefiere no contestar, y un 10,7% que dice que no iría a votar.
A esos encuestados que no se pronuncian se les pregunta con qué partido simpatizan más, y la suma de la intención de voto y la simpatía vuelve a colocar al PSOE en primer lugar con un 24,1% seguido de nuevo por Cs (14,3%), Podemos (12,5%) y el PP (12,4%).
«Acaba de salir el Barómetro del CIS. Tezanos es tan mal cocinero que pasa de chef a pinche de cocina. Es que te tienes que reír» PP
A partir de ahí, hasta el pasado verano el CIS hacía una proyección con otras preguntas de la encuesta para ofrecer una estimación de voto, un cálculo conforme a fórmulas de la sociología, pero eso es lo que el equipo de José Félix Tezanos ha eliminado al considerar que, desde el fin del bipartidismo, esas recetas ya no funcionan para desvelar el voto oculto.
Y es que el recuerdo de voto, que antes era básico para la ‘cocina’ del CIS, está absolutamente alterado porque los encuestados no parecen ser sinceros al contestar a quién votaron en las generales.
