Víctor Páez ya vislumbra la luz al final de un largo túnel en el que entró el 9 de junio del año pasado en el Palau Blaugrana, donde se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, jugando las semifinales por el título de Liga ante el FC Barcelona.
Hoy, casi ocho meses después de aquel infortunio y como jugador del Segovia Futsal, el ala madrileño encara la recta final de su larga recuperación, que “ha sido muy dura”, como así confiesa, explicando que han pasado “ya casi siete meses desde que me operaron, pero la rodilla ya va mejor. Aún falta fortalecerla, recuperar el tono muscular y, sobre todo, mentalizarme y evitar que la cabeza me juegue malas pasadas”. Por ello, Víctor espera que “poco a poco entre más en la dinámica del equipo, para poder ayudar cuanto antes al Segovia Futsal”.
El jugador recuerda el día que cayó lesionado y explica que “al principio no me lo creía, pero luego me di cuenta de la gravedad en el viaje de vuelta. Y es que las ocho horas en el autobús con aquel dolor en la pierna se hicieron muy duras”.
Después de concienciarse de la situación, para Víctor el periodo más duro de la recuperación “fue el primer mes. Luego, te armas de esperanza y paciencia para pasar el tiempo lo mejor posible”. Precisamente, en este tipo de lesiones de larga duración es imprescindible la paciencia, si bien el ala confiesa que “hay momentos en los que te encuentras harto, pero tienes que rehacerte. No te queda otra”.
Por eso, el reencuentro con el parquet del Pedro Delgado ha sido una liberación para el jugador madrileño, que en estos momentos se halla “recuperando sensaciones y tocando balón, que era lo que estaba deseando desde hace tiempo. Es cierto que la rodilla aún la noto algo rara, pero estoy seguro de que no tardará en volver a estar como antes”.
Precisamente por ello Víctor Páez es cauto a la hora de marcarse un plazo para volver a las canchas, y tiene claro que “no voy a tener prisa. Jugaré cuando esté al cien por cien para jugar. De todas maneras, espero que en dos o tres semanas –depende de cómo se porte la rodilla– pueda regresar”.
Así pues, como no puede ser de otra manera, el deportista tiene unas ganas tremendas de debutar en la competición con la camiseta del Segovia Futsal, un club que “desde el primer momento quiso contar conmigo, diciéndome que me recuperara tranquilamente, ya que aquí iba a tener un hueco. Eso me tranquilizó y me dio más ánimos para recuperarme”.
En cuanto al equipo, esta temporada lo está viendo “muy bien, y mucho más ahora con la llegada de Orol y Riquer, que aportan la veteranía que le faltaba al grupo”. Una experiencia que, a pesar de su juventud, ya tiene acumulada Víctor Páez de su etapa como jugador del Caja Segovia en la máxima categoría, por lo que el jugador espera “ayudar al Segovia Futsal en todo lo que pueda y, con el apoyo del nuevo entrenador David Zamorano, coger más confianza”, concluye.