Con el canto del ‘pobre de mí’, en el transcurso de la verbena, finalizaron anoche las fiestas del barrio de San Lorenzo, después de seis intensos días en los que la alta afluencia de visitantes, especialmente el fin de semana, y la participación y convivencia de las peñas han sido la tónica dominante. La tradicional caldereta, en la alameda, marcó ayer el inicio de la despedida a las celebraciones. Tal y como lo anunciara la comisión de fiestas en su saludo del programa oficial: “caldereta en la Alameda / otro año que se va. / Mujeres, hombres y niños / irán a la soga-tira / sintiendo cerca el final”
Como en años anteriores, las verbenas y los festejos taurinos, especialmente los encierros, han sido los actos con más tirón popular.
