El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, destacó ayer en Salamanca que la Comunidad es un «referente» a nivel nacional en lo que respecta a calidad alimentaria. Como ejemplo indicó que ocupa el primer lugar del país en el número de figuras de calidad, con 58 distintivos, entre denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas y marcas de garantía.
Herrera, que acudió a la inauguración de las nuevas instalaciones de los laboratorios Aquimisa, manifestó que esto es posible gracias a un «esfuerzo colectivo» y auguró que la sociedad no se «resignará» y continuará trabajando en esta línea. A pesar de la situación de crisis actual, manifestó que el Ejecutivo está «obligado» a favorecer que se localicen en la comunidad «todas las iniciativas empresariales posibles» y auguró: «Hay futuro y hay posibilidades».
Asimismo, puso como ejemplo el caso del sector ganadero y agroalimentario, que en Salamanca genera el ocho por ciento de la riqueza de la provincia y crea más de 1.400 empleos, el diez por ciento del total. En Salamanca, continuó, hay 410 empresas, 254 de ellas pertenecientes al sector cárnico. Del mismo modo opinó el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, quien afirmó que en el contexto actual, la generación de empleo es «una obsesión», una necesidad para empresas y para las administraciones.
Además, Herrera, afirmó que la situación de «prevalencia» de la Comunidad en el sector agroalimentario permite asegurar que «nadie tiene que venir a dar lecciones» de apuesta por la calidad. Por ese motivo pidió «mucho cuidado y prudencia» ante la modificación de la norma del ibérico.
El máximo responsable del Ejecutivo regional aseguró que la Junta no «permitirá» que se «arrumbe» con el esfuerzo colectivo realizado por varias generaciones de empresarios de la región, ya que es la que mayor peso tiene en el sector del ibérico del país. Asimismo, detalló que existen 1.700 explotaciones ganaderas, y que el 70 por ciento de estos animales que se sacrifican en España lo hacen en la Comunidad. Además, añadió, que es la primera Comunidad en la comercialización de los productos derivados del cerdo ibérico, gracias a las 352 industrias cárnicas que se asientan en su territorio y que generan un importante valor económico.
El presidente confesó que existe una «profunda preocupación» ante la posibilidad de que algunos aspectos de la futura modificación puedan «poner en peligro» a una parte del sector ibérico. Por eso, dijo, han conformado una posición «unánime y de Comunidad» en la defensa de los intereses de Castilla y León, en la que han participado los «verdaderos agentes» del proceso y también todos los grupos políticos.
Por último, pidió que no se lleve a cabo una «guerra» entre comunidades y que se «reconozca el esfuerzo de la primera Comunidad Autónoma de España en este sector».
