La empresa Metales Extruidos, que tiene su factoría principal en Valladolid, ha ejecutado este martes, como estaba previsto, los despidos de sus 320 trabajadores, una vez que el Juzgado de lo Mercantil ha dado la autorización correspondiente.
Según el presidente del comité de empresa Ángel Ortega, el Juzgado ha comunicado ya a la compañía y a las partes la autorización para la extinción de los contratos, por lo que se ha comenzado a dar cita a los empleados para que acudan a firmar sus finiquitos.
Así, las 320 personas en nómina recibirán una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de una anualidad. También se contempla la creación de una bolsa de trabajo que se mantendrá durante tres años para que, si en la segunda fase de liquidación de la empresa hubiera ofertas por la misma, se pueda contar con ellos.
Con ese fin precisamente, el expediente incluye también el mantenimiento, hasta el 30 de octubre, de la unidad productiva de Pinar de Jalón como un único lote, para que no se venda maquinaria con la previsión de que pudieran llegar ofertas. Ortega ha añadido que aún mantiene la «esperanza» de que antes de finales de octubre se encuentre un comprador que se haga cargo de «todo o parte» de las instalaciones.