El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, prometió ayer en Zaragoza que trabajará “día a día” y con “humildad” para ganarse la gobernabilidad si, finalmente, es investido presidente de nuevo.
Rajoy protagonizó el acto central del Día del Afiliado del PP-Aragón y ante centenares de afiliados afirmó que “lo razonable es que se deje gobernar a nuestro partido” que no es “una pandilla” y que es el que más votos ha cosechado en las elecciones generales del 26 de junio.
“Yo voy a hacer política de luces largas y mirando al futuro, y estoy esperanzado de que los demás también lo hagan”, avanzó Mariano Rajoy, quien tendió la mano al resto de fuerzas constitucionalistas para “llegar a grandes consensos”, argumentando que “España lo necesita y lo merece, es lo que los españoles nos demandan”.
