El presidente de Vox, Santiago Abascal, afirmó ayer que el “golpe de estado separatista ha cambiado de residencia y ha pasado de la Generalitat a la Moncloa”. Además, advirtió de que no aceptarán “en silencio” que indulten a los “políticos corruptos” que quieren “robar una parte de la nación sin acudir y convocar a la calle”. “No lo vamos a permitir”, subrayó.
En un acto celebrado en Bilbao ante alrededor de tres centenares de simpatizantes, en el que también intervino el secretario general, Javier Ortega, Abascal acusó también al PP vasco de “asumir el lenguaje nacionalista que durante años se utilizaba contra ellos” para usarlo ahora como ataque a los simpatizantes de Vox al negarles que “también somos vascos”.
Entre banderas rojigualdas y gritos de ‘Viva España’, el acto, que finalizó con la interpretación del himno español, se desarrolló en una de las salas del Palacio Euskalduna y contó con un fuerte despliegue de la Ertzaintza en las inmediaciones.
Preocupados por el país
En su intervención, Abascal valoró que frente al “golpe de Estado” que se da en Cataluña, muchos balcones muestran banderas españolas, algo que, por contra, en Euskadi no pasa, lo que atribuyó “al miedo” que han generado “las pistolas y las bombas que han callado a varias generaciones”.
Tras criticar el recibimiento que se llevó a cabo en Amurrio (Álava) por la salida de prisión de Alfredo Remírez, una vez cumplida su condena de un año por apología del terrorismo, Abascal destacó que los simpatizantes de Vox están “preocupados por España y no se resignan a que les arrebaten la libertad”.
“No hemos venido para ganar en España, sino para que España gane con nosotros”, argumentó, al tiempo que lamentó el trato que reciben tanto por parte de medios de comunicación como del resto de partidos políticos. De este modo, rechazó las acusaciones de “fascistas o fachas” y subrayó que solo son “patriotas españoles”.
En contraposición, valoró las encuestas que les otorgan un “5,1% en intención de voto en toda España y grupo parlamentario en el Congreso”, mientras que calificó de “gacetilla” los datos que ofrece el CIS.
“Están nerviosos porque van a tener que escuchar muchas cosas que se habían dejado de escuchar por la dictadura de la corrección política que dictaba la izquierda mientras la derechita cobarde callaba”, lamentó.
En su intervención, que fue interrumpida en numerosas ocasiones por aplausos y gritos en favor de la Guardia Civil, Abascal acusó también al líder de Podemos, Pablo Iglesias, de “traidor y estalinista” y de cantar “puño en alto” la Internacional, una canción “sangrienta responsable de millones de muertos”.
También denunció que el exprimer ministro francés Manuel Valls —quien se presentará a las próximas elecciones municipales en Barcelona— reclame para Vox “un cordón sanitario”. “Se han ofendido porque le dijimos que se fuera a Francia, le podíamos haber dicho que se fuera a la mierda”, añadió.
Con respecto al PP vasco, criticó que su presidente, Alfonso Alonso, diga que “somos ajenos a lo vasco y no entendemos la realidad de esta tierra”. “No me esperaba que asumieran el lenguaje nacionalista que han utilizado contra ellos cuando les decían que no eran vascos. Y ahora viene Alfonso Alonso a decirnos que no somos vascos… Ellos sabrán si quieren seguir siendo la muleta del PNV”, incidió.
Pagar los votos
Por lo que respecta a la situación generada en Cataluña, Abascal sostuvo que el “golpe de estado” está “cambiado de residencia y ha pasado de la Generalitat a la Moncloa” porque los socialistas “tienen que pagar los votos de quienes les han investido”.
De este modo, advirtió de que no aceptarán “mansamente en silencio” que indulten a los “políticos corruptos” catalanes que quieren “robar una parte esencial de la nación sin acudir y convocar a la calle”. “Sin manifestarnos masivamente no lo vamos a permitir”, subrayó.
A su juicio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es actualmente una “marioneta” en manos de Podemos, “el Partido Comunista, responsable de haber llevado a España con esas mismas siglas al enfrentamiento civil”.
En este contexto, acusó al estado de las autonomías de haber “fracasado, arruinarnos, acabar con la igualdad y provocar que tengamos menos libertad”, especialmente donde gobiernan los nacionalistas. “El estado de las autonomías no ha garantizado la pluralidad en Euskadi”, señaló, para añadir que Vox “se identifica con la historia de esta tierra, pero no aceptamos la imposición y el odio a España”.
Del mismo modo, criticó la “injusticia” que se da en el reparto de las ayudas sociales y el “efecto llamada a la inmigración ilegal”. “Una parte de este pueblo está harta de sentirse discriminada en su propia tierra… acabaremos con esa injusticia”, destacó.
