El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó de que el ciclo de recuperación económica en España está “llegando a su madurez”, por lo que rebajó en una décima la previsión de crecimiento para España en 2018, hasta el 2,7%, en línea con la estimación del Gobierno, al mismo tiempo que recomendó que se realice un “ajuste fiscal estructural” y que se preserve “el espíritu de las reformas del mercado de trabajo”.
“España ha continuado recuperando el terreno perdido durante la crisis con un crecimiento económico que ha generado abundante empleo gracias a las reformas pasadas. Pero el ciclo económico está llegando a su madurez y varios riesgos a la baja ensombrecen el panorama a medio plazo”, subrayó la jefa de la misión del FMI para España, Andrea Schaechter.
Los técnicos del FMI que visitaron España en el marco de su revisión anual, conocida como ‘Artículo IV’, mantuvieron la estimación de crecimiento para 2019 en el 2,2%. “La economía mantiene un tono fuerte pero ha superado ya su pico cíclico”, indicó el FMI.
A partir de 2020, la institución prevé que el crecimiento de la economía española se ralentizará todavía más hasta converger con su “tasa potencial”, estimada en el 1,75% anual. Esta caída en el crecimiento se debe a que la economía está “lastrada” por retos “estructurales” como la deuda pública “notablemente elevada”, un “alto” desempleo y un “lento” aumento de la productividad.
Ante esta coyuntura, añade el FMI, resulta esencial fortalecer la resistencia de la economía para hacer frente a ‘shock’, principalmente en dos ámbitos de las políticas públicas: relanzar el ajuste fiscal estructural y preservar el espíritu de las reformas del mercado de trabajo. “Estas políticas pueden y deben verse acompañadas de esfuerzos que fomenten un crecimiento más inclusivo y promuevan objetivos sociales”, añadió.
A nivel externo, el crecimiento de la economía española podría verse afectado por riesgos como la escalada del proteccionismo a nivel global o el debilitamiento de las economías emergentes, según ha explicado el FMI. De su lado, a nivel interno se presentan como riesgos las “presiones para derogar las reformas y la continuación de una política fiscal procíclica”.
RIESGO DE LA DEUDA PÚBLICA
Con respecto al ajuste fiscal, los técnicos del FMI subrayaron que es “necesario” reconstruir los colchones fiscales que quedaron “agotados” durante la crisis, especialmente mediante la reducción “más rápida” del nivel de deuda pública para crear “más espacio fiscal” en caso de una nueva recesión, lo que ayudaría a proteger mejor a la población frente a grandes oscilaciones del empleo.
Asimismo, el organismo internacional ha calificado de “crucial” y “apropiado” el objetivo de déficit del 1,8% para 2019 anunciado por el Gobierno de Pedro Sánchez, aunque indicó que el ritmo de ajuste anual “debería persistir” hasta que se alcance el equilibrio fiscal. En su opinión, la disminución del déficit durante los tres últimos años se debió “íntegramente” al “fuerte” ciclo económico.
El FMI advierte de que con incrementos pronunciados del salario mínimo interprofesional (SMI) “se pondrían en peligro” las oportunidades de empleo de los menos cualificados y de los jóvenes, y apuesta por abordar la “arraigada dualidad” del mercado laboral, “aumentando el atractivo de los contratos indefinidos”.
Respecto del sector financiero, el equipo de Christine Lagarde aseguró que es necesario “reforzar su resistencia” pese al esfuerzo de las entidades bancarias por reducir “notablemente” las cifras de préstamos dudosos.
“La actual recuperación económica y el precio de la vivienda está ayudando a reparar el balance de los bancos”, subrayó. Además, aunque de momento no hay “indicios claros” de que se esté produciendo una burbuja inmobiliaria, el FMI ve una “sobrevaloración generalizada” de los precios y dice que es “necesaria” la vigilancia de los mismos.
