Hay eventos que se organizan desde la razón, y otros que lo hacen desde la pasión. Los primeros pueden triunfar, o fracasar, mientras que los segundos perduran durante mucho tiempo en la memoria, que también es una forma (quizá la mejor) de triunfar.
La Pinares Cup en su edición de San Rafael 2018 será inolvidable para muchos de los jóvenes jugadores que sobre la alfombra del campo de Los Pinos hicieron lo que más les gusta, que es jugar al fútbol. Algunos tuvieron la suerte de ganar el campeonato, como lo hizo el Real Madrid en la categoría benjamín, imponiéndose por la mínima al Celta , o el propio Real Club Celta de Vigo en la alevín, superando con más holgura a los cachorros del Athletic Club.
Pero la realidad fue que la treintena larga de equipos que se dieron cita en San Rafael pudieron disfrutar de un largo fin de semana de partidos, de buen tiempo, que el calor al lado de la sierra es menos, y de un ambiente futbolístico que en poco tiene que envidiar al de torneos de mayor solera. Una entrega de premios con aplausos para todos puso el punto y final a una Pinares Cup que se sigue haciendo con pasión. Y ese es el ingrediente principal para lograr el éxito.
