La compañía teatral ‘La Zurda Barroca’ ofrecerá una peculiar visita de la Real Casa de la Moneda que se realizará durante los domingos de agosto y septiembre a partir del próximo día 19. Esta actividad, que cuenta con la colaboración de la Oficina de Turismo de Segovia, consiste en una obra de teatro que traslada al espectador al reinado de Felipe II para presenciar uno de los episodios que tuvieron lugar durante la construcción de este emblemático edificio de la ciudad, bañado por el río Eresma.
La visita titulada ‘No vengáis con cuentas’ presenta a tres personajes: el prior del Monasterio de Nuestra Señora del Parral, el arquitecto renacentista Juan de Herrera y el monarca Felipe II. Este último, el Rey, ha dedicido pasar unos días de descanso en la ciudad para cazar y pescar mientras que, en el plano internacional, la guerra con Flandes continúa suponiendo un gasto importante para el Imperio español, por lo que es necesario sustituir el martillo tradicional para acuñar monedas por un sistema más efectivo que ahorre tiempo, dinero y mano de obra.
La historia comienza cuando el abad del Monasterio del Parral decide reunirse con el monarca para pedir que frene las obras del edificio y las traslade a otro emplazamiento ya que su congregación no puede descansar por el ruido que se produce. El monje se encuentra con Juan de Herrera que también quiere entrevistarse con el Rey para saber cuándo llegará la moderna maquinaria, cuya construcción y transporte corre a cargo del maestro e ingeniero Gregorio Gerlin.
A lo largo del paseo por el edificio, los actores interactúan con los espectadores e, incluso, sacan a algunos voluntarios a escena para explicar el funcionamiento del nuevo mecanismo, de forma divertida y amena.
La Casa de Moneda de Segovia está reconocida como una de las muestras de arquitectura industrial más antiguas e importantes de Europa. Fue diseñada para albergar una innovadora máquina que permitiera acuñar monedas de manera más rápida y perfecta, gracias a un sistema de fabricación mecanizado y en serie.
El diseño de esta vanguardista fábrica se debe a Juan de Herrera, uno de los arquitectos más influyentes e importantes de la historia de España, quien lo llevó a cabo en colaboración con técnicos austriacos. La planta fue concebida para realizar todo el proceso de acuñación, desde la llegada del metal en bruto hasta el producto final, la moneda.
El edificio se encuentra en una localización privilegiada ya que fue el propio rey Felipe II quien decidió, en 1583, ubicar su nueva e innovadora Casa de Moneda en el Valle del Eresma.
El complejo se articula a través de dos patios que, mediante un muro decorado con los clásicos bolos herrerianos, salvan el desnivel. El edificio se caracteriza por la pureza de líneas y las cubiertas de pizarra empinadas. El gran tamaño del complejo, la mayor Casa de Moneda de su época, es símbolo del poder del monarca.
