El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, mostró al sindicato médico CESM la disposición de su departamento a sentarse a discutir, analizar y estudiar propuestas para la mejora de la Atención Primaria, algo en lo que, según aseguró, ya trabaja la Junta.
Sáez Aguado se refirió así a una convocatoria de movilización del sindicato médico para el día de hoy por los problemas que a su juicio “arrastra” la Atención Primaria.
El titular de Sanidad pidió propuestas al sindicato, con el que aseguró que ayer mismo mantuvieron onversaciones en la Consejería, al tiempo que recordó que en algunos casos su departamento ha tenido “dificultades” para la contratación de profesionales de médicos de familia, que tienen que ver con la “planificación” de los efectivos y especialistas.
Además, tras incidir en que se mantiene una cantidad de sustituciones importante, reiteró que aboga por discutir, desarrollar propuestas y llegar a acuerdos con este sindicato, al que se recibirá si se concentra ante la Consejería.
Antonio María Sáez Aguado recordó que la Comunidad cuenta con una Atención Primaria “muy desarrollada”, con el mayor número de médicos y enfermeras por habitante, lo que facilita una atención muy descentralizada y, a partir de ahí, las propuestas de mejora tanto organizativas como de otro tipo “se estudiarán”.
En la misma línea, señaló que la Junta ya revirtió algunas medidas que se tomaron durante la crisis y se comprometieron a estudiar nuevas decisiones en esta misma línea, después de que ya se haya producido un incremento retributivo, devuelto parte de la paga extra de 2012, incrementado el número de días de libre disposición o negociado la convocatoria de oposiciones y el concurso de traslados.
CESM convocó la protesta ante “la falta de respuesta” por parte de los máximos responsables de la Consejería de Sanidad a los problemas planteados, “algunos de los cuales no admiten demora”.
Entre estas cuestiones, indicó el sindicato, se encuentran la acumulación de cupos de pacientes, que lleva a los profesionales a una “sobrecarga extrema” de trabajo, “sin ningún tipo de planificación” y que repercute en la calidad de la asistencia, ya que un gran número de pacientes no pueden identificar a su médico de cabecera pues cada día se le asignan profesionales distintos.
En este contexto, reclaman una nueva regulación de la figura de ‘Medico de Área’ que permita dotar de mayor certidumbre a las condiciones de trabajo a las que están sometidos estos profesionales; mecanismos de provisión de puestos de trabajo, con convocatorias con un número de plazas “suficiente” y se ponga fin al “alto” índice de temporalidad de los médicos de familia; además del correcto funcionamiento de los sistemas informáticos.
“Los problemas que arrastra la Atención Primaria de la Comunidad de Castilla y León provocan hartazgo, desmotivación y desafecto de los profesionales y obligan a la Consejería de Sanidad a una respuesta urgente de todos estos temas”, añadió CESM.
La oposición en el Gobierno regional aprovechó este cruce de acusaciones para cargar contra el consejero de Sanidad. El secretario autonómico del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, exigió la dimisión de Sáez Aguado tras el “recorte de 600 millones de euros del servicio público”.
