Los alumnos del CEIP San Gil han comenzado el curso de la mejor manera posible: con una salida medioambiental. Un total de 24 niños -21 de las dos clases de quinto de Primaria y 3 de sexto- viajaron a Villaciervos, en Zamora, donde se ubica un Centro de Educación Ambiental. La salida la realizaron junto a otros alumnos del CEIP Luis Vives, lo que ha enriquecido más aún la experiencia.
Del 5 al 9 de octubre disfrutaron de su estancia en Zamora, don de las actividades se han desarrollado con un núcleo principal: la naturaleza y el medio ambiente. Los chicos realizaron varias excursiones y rutas por las zonas naturales de Zamora, en las que se familiarizaron con el medio. Visitaron el Centro de Interpretación del Lago de Sanabria, donde descubrieron los datos básicos del Parque Natural del lago. Igualmente, visitaron pueblos como Ribadelago, Puebla de Sanabria y Fariza, municipio en el que disfrutaron de la antigua arquitectura de sus puentes romanos. En la localidad de Moveros realizaron un taller de barro en el que pudieron aprender sobre el tratamiento de la cerámica y experimentar ellos mismos. Alrededor de todas estas actividades se fundamentaba el objetivo principal de la salida y del programa ministerial que la enmarcó: concienciar desde edades tempranas sobre la importancia de cuidar y proteger el medio ambiente que los rodea.
En el Centro de Educación Ambiental también realizaron diversas actividades, como talleres de reciclado y de velas. Además, llevaron a cabo un astrolabio y una salida de lo más singular: una excursión nocturna campestre para poder observar las estrellas y las constelaciones. Así, la mayoría amplió sus conocimientos en el campo de la astronomía.
El CEIP San Gil mantiene en su web www.ceipsangil.centros.educa.jcyl.es, todas las fotografías realizadas por los profesores durante la salida, en las que se da buena muestra de lo que han disfrutado de esta experiencia medioambiental en Villaciervos. Estas se pueden observar en el apartado ‘Actividades 2015/2016’. Igualmente, los padres y tutores de los niños han estado puntualmente informados de todo lo acontecido a través de redes sociales como Twitter.
La experiencia ha sido realmente positiva para docentes, padres y, sobre todo, alumnos, quienes han vuelto con otra concepción de la naturaleza mucho más responsable y con unos conocimientos que ahora podrán poner en práctica en su medio.
