El Grupo Popular rechazó la propuesta socialista, apoyada por el Grupo Mixto, de devolver las urgencias médicas nocturnas a las zonas rurales donde se han suprimido o reducido, tal y como defendió el portavoz socialista, Óscar López, quien apeló a la sensibilidad de los parlamentarios contra una decisión «mala y cruel» que solo supondrá un ahorro a la administración de 1,5 millones.
López se encontró enfrente con el portavoz popular, Carlos Fernández Carriedo, quien aludió a los buenos datos de la sanidad de Castilla y León para oponerse a tal medida con el objetivo de garantizar la prestación del servicio en el entorno rural. «Vaya a esos pueblos a explicar que no hacen falta las urgencias y que la Junta tiene buenos números», espetó López a Fernández Carriedo.
El portavoz socialista remarcó que estas comarcas han perdido con la decisión un derecho que no es «un gasto superfluo o imprescindible» y que, además, recordó, fue calificada por el presidente de la Junta de mala decisión.
Por eso, quiso mostrar el apoyo del PSOE a todas las plataformas reivindicativas creadas para tal fin tras una decisión, insistió, «grave, cruel e injusta».
El portavoz del PP reafirmó el compromiso de la Junta con la sanidad rural y recordó que los pueblos acaparan el 68 por ciento de los médicos de atención primaria para el 49 por ciento de la población. Además, tiene el 73 por ciento de los centros de salud y existen 706 tarjetas sanitarias por cada médico, frente a las 927 urbanas.
Carriedo defendió que el compromiso de la Junta es mantener las urgencias nocturnas en todos los centros sanitarios rurales para que atiendan a la población de los consultorios locales y garantizar «la sostenibilidad y la solvencia».
Para López, los representantes de las plataformas, presentes en la tribuna de invitados del hemiciclo, «se van con palabrería pero sin médico». El portavoz socialista consideró que «con una sola vida que se salve ya sería suficiente».
Otra polémica se produjo cuando los representantes de una plataforma en defensa de estas urgencias nocturas enseñaron sus camisetas con el lema ‘Arribes quiere vida’, motivo que provocó que la presidenta de las Cortes les expulsase de la tribuna.
