La Fiesta de los Gabarreros se presentará este año en San Lorenzo de El Escorial. Será este sábado, 3 de marzo. Así lo anunciaron ayer el Ayuntamiento de El Espinar y el Centro de Iniciativas Turísticas de El Espinar.
De acuerdo a la información recibida, los vecinos de El Espinar “quieren llegar a la población de San Lorenzo, pueblo unido no sólo en cuanto a límites geográficos sino también a su historia, su folklore y a su patrimonio inmaterial del que ambos pueblos son propietarios”.
La iglesia de El Espinar, fue el primer lazo de unión entre ambas poblaciones, pues fue Francisco de Mijares, quien trabajó también en las obras del monasterio, el encargado de llevar a cabo el proyecto. De hecho, las vigas de madera del propio monasterio tienen su origen en montes espinariegos.
Sin embargo, la Sierra de Guadarrama es la verdadera unión entre ambos núcleos. “Siempre se ha oído de boca de nuestro mayores —dicen ahora en El Espinar— historias sobre los gabarreros de una y otra vertiente. Los de la umbría y la solana buscaban cada día el sustento para sus familias y los límites territoriales poco importaban. La unión en la pertenencia a un pasado común y a un futuro juntos por el Parque Nacional Sierra de Guadarrama nos lleva a festejar esos lazos que siempre existieron con esta exhibición”.
De alguna forma, El Espinar quiere mostrar hermanar a los dos municipios.
Los actos del sábado comenzarán a las 11,30 con un pasacalles por las calles de San Lorenzo para animar al público a ir a los alrededores del Monasterio donde se desarrollará el grueso de los actos.
En este lugar, las alcaldesas Blanca Juárez y Alicia Palomo harán la introducción a esta fiesta, declarada de Interés Regional por la Junta de Castilla y León.
A partir de ahí, comenzarán las exhibiciones de corte de leña tradicional y corte de leña deportivo. Hay que destacar la presencia tanto de campeones de la liga provincial como de campeones de la Txapela de Plata en Álava. Los cortadores se agrupan en dos asociaciones municipales — ADECOES y Los Gabarreros— contando además con una “escuela de gabarreros” en la que más de 15 chavales comienzan a formarse. También estos chavales acompañarán en la exhibición.
Simultáneamente, sonarán las dulzainas y el tamboril mientras que los manteos bailan al son de la música. Quizá el plato fuerte, desde el punto de vista visual, será la colocación de un pino de 10 metros en la plaza para su posterior desramado y corte.
Seguro que la exhibición no dejará indiferente a nadie, y si alguien se queda con ganas de continuar, del 9 al 11 de marzo tendrá esto y mucho más en El Espinar.
