El patio de la Casa-Museo de Antonio Machado, en la calle de los Desamparados, acogió un año más, como cada 22 de febrero y con el busto del poeta como testigo, un homenaje, poético, popular, sencillo pero emotivo, en el aniversario de la muerte del que fuera profesor de Francés en el Instituto de Segovia durante años.
Una tarde fría que siguió a una jornada en la que esta Casa-Museo, antigua pensión de la señora Luisa en la que Machado se alojó durante su estancia en la ciudad, abrió sus puertas de forma gratuita para mostrar cómo era la vida en el primer tercio del Siglo XX en esta pequeña capital de provincia con una vida cultural ya destacada en parte gracias al poeta sevillano y a otros intelectuales que, como él, se implicaron en la creación de la Universidad Popular, germen de la Academia de Historia y Arte de San Quirce, propietaria hoy en día del inmueble de esta escondida calle del recinto amurallado.
En el homenaje participan colectivos y ciudadanos que escogen poemas de don Antonio y los recitan, o incluso cantan, para el disfrute de los presentes. El acto concluye con una ofrenda ante el mencionado busto, esculpido en los años veinte del pasado siglo por el escultor sepulvedano Emiliano Barral.
Además, Machado inspira la programación de la Casa de la Lectura, espacio cultural de eventos en torno al libro y la palabra. Hoy viernes se presentará el libro ‘Mis cartas a Antonio Machado. Memoria inacabada’, de José Mª Sánchez y Torreño, a partir de las 19 horas.
