Todos los ayuntamientos segovianos presentaron la semana pasada ante el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas la relación de facturas pendientes de pago con sus proveedores con fechas anteriores a 31 de diciembre de 2011. El objetivo es poder optar a los créditos del plan de pago de proveedores creado por el Gobierno, aunque la mayoría aún no han decidido si recurrirán a ellos o asumirán sus deudas con recursos propios.
Han sido días de mucho trabajo en las áreas de Hacienda e Intervención municipales, que continuará en los próximos días, ya que antes del 31 de marzo deberán hacer llegar al Ministerio de Hacienda un plan de ajuste que contemple el pago de esas deudas y las medidas previstas para combatir el déficit.
Todos los alcaldes de los municipios más grandes de Segovia consideran necesario el plan de pago, y lo califican como “imprescindible”, aunque algunos también creen que es “muy gravoso, al tener que devolver los créditos con un interés del 5 por ciento.
Las deudas de los municipios segovianos con más población oscilan entre cantidades que superan los tres millones de euros, hasta aquellos consistorios que están al día con sus proveedores.
El Espinar (9.755 habitantes) registra una deuda de unos 883.000 euros, de los que cerca de 200.000 se arrastran de ejercicios anteriores a 2011. El alcalde espinariego, Francisco Jorge (PP), explica que los servicios de Intervención están estudiando si el municipio pide el crédito del plan de ajuste a diez años, o lo afronta el propio municipio. “Creo —apunta— que es una medida positiva para las pequeñas empresas”.
A 825.488,33 euros se eleva la deuda de Cuéllar (9.730). Los principales acreedores son: Aquagest (empresa que gestiona el servicio de abastecimiento), con 180.000 euros; y Unión Fenosa (45.000). El resto son acreedores locales. “Estos esperarán hasta el mes de abril, cuando el Ayuntamiento abone en torno a 300.000 euros, procedentes de la Diputación. A partir de ahí, podrá ejercer su derecho a cobro a través de préstamos del nuevo fondo del Estado”, señala el regidor cuellarano, Jesús García (PP).
El Real Sitio de San Ildefonso (5.702) es una de las localidades que más deuda acumula, en torno a 3.100.000 euros, aunque su alcalde, José Luis Vázquez (PSOE), argumenta que los principales deudores son grandes empresas, como Gas Natural, Unión Fenosa y Tragsa. Un total de 300.000 euros del último trimestre del año se adeudan a pequeños proveedores. En su opinión, la medida “es buena, aunque un interés al 5 por ciento es muy alto”.
De la misma opinión es el alcalde de Palazuelos de Eresma (4.238), Jesús Nieto (PP), que considera muy gravoso el interés. Su deuda es de 3.226.400 euros, de los que 1.400.000 corresponden al nuevo polideportivo, y 1.200.000 a infraestructuras ya ejecutadas.
Nava de la Asunción (3.024) adeuda unos 340.000 euros, de los que 270.400 son de subvenciones comprometidas de la Junta de Castilla y León que esperan cobrar a finales de este mes. “Aún no lo hemos decidido, pero es probable que la asumamos con recursos propios”, afirma su alcalde, Santiago Cruz (PP). “Se trata de una medida imprescindible que se tenía que haber hecho antes. No podemos gastar más de lo que tenemos, por lo que los ajustes son necesarios”, asegura.
Otros ayuntamientos como el de La Lastrilla (3.292) atraviesan una situación económica envidiable. Así lo cofirma su alcalde, Vicente Calle (PP), ya que el municipio no tendrá que recurrir al plan estatal de pago a proveedores, “puestoque a fecha 31 de diciembre de 2001, no tenemos ninguna deuda; en la anterior legislatura ya se liquidaron todas las facturas de las nuevas infraestructuras”.
