La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) mantiene una previsión de crecimiento económico para Castilla y León del 0,8 por ciento este ejercicio, el mismo porcentaje que otorga a la media nacional. Así aparece recogido en sus últimas previsiones de crecimiento para las autonomías, correspondientes al mes de octubre, que ratifican los datos que se publicaron en mayo. Su predicción es más pesimista que la de la Junta y se sitúa dos décimas por debajo del uno por ciento de subida que defiende el Gobierno regional para el PIB autonómico al cierre del año, tal y como trasladó la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, el 25 de noviembre.
Los datos precisan que la construcción en Castilla y León y en España seguirá sufriendo una profunda contracción, con retrocesos del 6,2 y 5,7 por ciento, respectivamente. La producción industrial se elevará en la Comunidad un 1,7 por ciento, frente al 1,8 por ciento previsto para el conjunto de las autonomías. Mientras, la agricultura se comportará mejor en la Comunidad que en el conjunto de las autonomías, con un crecimiento del 1,4 por ciento en 2011 en la región, una décima más que en España. En cuanto a los servicios serán más dinámicos en la Comunidad que en el conjunto nacional, con un crecimiento previsto del 1,4 por ciento en Castilla y León y del 1,3 por ciento en el país.
En cifras absolutas, Funcas sitúa el PIB de la Comunidad en los 62.430,3 millones, algo más del 5,3 por ciento del total nacional (1.164.928 millones). La renta familiar bruta disponible se reducirá en la Comunidad un 1,4 por ciento, mientras que la de los españoles lo hará en un 1,2.
Asimismo, sitúa la inflación en la Comunidad en una tasa media anual del 3,4 por ciento, dos décimas por encima de la media para el conjunto de las autonomías. Además, considera que el paro seguirá avanzando, y prevé una merma de los empleos totales del 0,8 por ciento tanto para Castilla y León como para España. En este sentido, la tasa de paro estará en el 20,9 por ciento para el conjunto nacional y en el 17,3 para la región.
También sitúa la evolución de la productividad aparente en el 1,6 por ciento para la autonomía y España, y señala una bajada en 2011 del coste laboral unitario, del 0,8 por ciento en la región, y del 1,5 en el conjunto nacional.
Por último, el documento constata que la tasa de ahorro regional será del 11,8 por ciento, con un 18,7 por ciento para las familias, y un 9,1 para las empresas, frente a una cifra negativa del -11,3 por ciento para las administraciones públicas. La deuda pública regional bruta se elevará en Castilla y León al 7,2 por ciento, y en el conjunto nacional al 10,5 por ciento.