La consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, destacaó ayer que el consumo de carne de vacuno ha recuperado en la región niveles del año 2010. Así, alcanza los trece kilos por persona y año, según informa Europa Press.
La también portavoz del Gobierno regional clausuró en Segovia la jornada técnica ‘Costes y PAC: qué hay que tener en cuenta’, organizada por Asoprovac y consideró que el repunte se explica por el equilibrio logrado en los agentes de la cadena de valor y en la capacidad de comercialización que permite el «buen trabajo» ganadero.
Marcos aseguró que el sector de vacuno de carne atraviesa un buen momento, a pesar del año marcado por la sequía, y recordó los avances logrados en los últimos años en cuanto al manejo y a la sanidad animal.
En el apartado de exportaciones, el sector ha registrado en Castilla y León durante los primeros seis meses del año un incremento del 125 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Un volumen que ha significado 6’8 millones de euros.
Además, la calificación sanitaria «elevada» ha posibilitado que se abran nuevos mercados, como Turquía, donde hasta ahora existía un predominio de ventas francesas y que ahora ve incrementar el peso de las operaciones españolas y, fundamentalmente, de Castilla y León.
Por su parte, el presidente regional de Asoprovac, Ildefonso Vela, calificó como «lógico» que la carne de vacuno experimente un aumento de precio en 2018, puesto que la sequía ha provocado que los costes de producción aumenten este año. De no producirse ese incremento, la afección será considerable en el sector. Al margen de Turquía, Vela citó a Israel y Arabia Saudí como nichos en los que el sector se fija para las exportaciones. De hecho, Milagros Marcos apuntó que en enero se desarrollará una jornada específica sobre sacrificios concretos para exportar a países árabes, como las técnicas kosher. Una iniciativa que impulsará el Itacyl.
Alrededor de 200 ganaderos de toda la región acudieron ayer por la tarde a la jornada en la que también se abordó la nueva PAC y, en concreto, el proyecto de Dublín, que supone la aplicación de imágenes satélite y sistemas de teledetección. Se trata de una posibilidad que la Comisión Europea ha aceptado y que se va a desarrollar en un año, según Marcos, que agregó que cinco países implementarán la parte tecnológica y generarán información directa sobre el terreno, para el análisis de cultivos concretos. Una herramienta que se unirá a los ya existentes análisis de suelo y que se combinará con la necesidad de agua o de productos fitosanitarios, para determinar en qué momento se precisa cada aplicación.
De este modo se podrán «reducir cargas» burocráticas, como valoró Mialgros Marcos, tanto a los agricultores y ganaderos como a la Administración, puesto que con esas imágenes se evitará la comprobación en el propio terreno sobre el tipo de cultivo que existe.
