El alcalde de Valladolid, el socialista Óscar Puente, situó durante el día de ayer el programa de comedores escolares entre las decisiones “más grandes” que tomó y tomará el nuevo equipo de Gobierno de Valladolid.
Así lo manifestó el alcalde durante la procesión fluvial de la virgen del Carmen, horas antes de cumplirse un mes de la toma de posesión de la Alcaldía, tiempo durante el cual notó “una muy buena acogida, mucha esperanza y respeto”.
Puente puso de manifiesto que los comedores escolares ofrecen un servicio a las personas más necesitadas, y en concreto, a los niños, como ejemplo de servicio público, objetivo del equipo de Gobierno. “Está por encima de la construcción de un palacio de congresos o de un puente”, indicó el primer edil.
Otra de las medidas adoptadas durante estos primeros 30 días fue la próxima supresión de la unidad a caballo de la Policía Municipal, hecho que Puente justificó con el alegato de que “va en la línea de los que espera la ciudadanía”, además de ser un servicio “que no es operativo”, según recordó Óscar Puente en alusión a las conclusiones de la memoria de dicho organismo y pretensión del Ayuntamiento.
“No se pueden mantener cosas que no son necesarias, al mismo tiempo que uno argumenta, como hacía el Gobierno anterior, que no se pueden cubrir las necesidades básicas”, significó antes de subrayar la necesidad de eliminar “lo superfluo”.
Por otra parte, en el contexto de los actos de la XVI edición de la procesión fluvial de la Virgen del Carmen que se está desarrollando durante estos días, afirmó que los políticos no tienen que pedir “ni a Dios ni a la Virgen” sino destinar sus esfuerzos en trabajar y “luchar” porque las “cosas salgan bien y haya soluciones para las personas”.
“Es otra dimensión del ser humano, la espiritual”, refleionó desde el embarcadero de Lucio en la playa de las Moreras de la capital, lugar desde donde partió la imagen para hacer un breve recorrido por el río Pisuerga.