El CD La Granja aprovechó el empate del Unami para ganar su correspondiente partido en casa del CD Raudense por el resultado de 1-2 en el último minuto por mediación de Dani Lázaro y colocarse así líder de la Regional de Aficionados. Fue un exigente encuentro ante un competitivo rival que, pese a encontrarse en una zona delicada, luchó hasta al final y vendió cara su derrota.
El choque estuvo marcado por varias decisiones arbitrales, lo que se tradujo en cinco amarillas entre los dos equipos y hasta tres expulsiones por el bando local en el tramo final del duelo.
Empezó el asalto y los visitantes pronto evidenciaron sus intenciones por escalar al primer puesto de la clasificación. Comenzaron dominando los granjeños y solo les hizo falta diez minutos para ponerse por delante a través de Alberto Otero. Con el marcador abierto, el plantel de Roa de Duero reaccionó y fue asentándose defensivamente. En sus acciones de ataque logró ver puerta y Omar estableció el empate.
La igualdad en el electrónico invitó a una disputa más reñida y justo antes del descanso el árbitro señaló un penalti a favor de los granjeños, que fue protestado por los burgaleses. Los visitantes tuvieron la oportunidad de irse a los vestuarios con ventaja, pero el portero Rodero desbarató las opciones de gol de los granjeños.
En el segundo tiempo, La Granja salió enfilada a cerrar la victoria, pero se encontró con un rival sólido. El empate era bueno para el Raudense y a falta de quince minutos para el final construyó una zaga de cinco hombres. Tuvo que ser a balón parado donde los de Maroto rompieron la igualdad en el 89 gracias a un gol de Lázaro. Con el 1-2, el colegiado decretó el final del encuentro y llegó el castigo para los locales, que recibieron dos rojas a Casado y a Veganzones.
