El CD La Granja logró una victoria cómoda frente al Sotillo, en un encuentro marcado en su primera parte por el planteamiento casi suicida del conjunto abulense, con la línea defensiva casi en el centro del campo tratando de ahogar la salida del balón del equipo segoviano, que tardó en entender lo que el partido le pedía, pero que en cuanto encontró los espacios, no perdonó.
No se puede decir que el ofensivo planteamiento del Sotillo sorprendiera al CD La Granja, porque desde un primer momento Paco Maroto ordenó a los centrales abrirse casi a las bandas para poder tener una salida del balón medianamente limpia. Pero con el mal día que tuvieron los defensores locales (salvo Pluma) a la hora de controlar el esférico, los sustos estuvieron a la orden del día cerca del marco de Lorenzo, que encajó el 0-1 cuando el partido apenas había superado el primer cuarto de hora, tras un despiste defensivo tras un saque de falta, que dejó al central Aspe en inmejorable posición para marcar.
Pese a que los de casa tardaron media hora en ponerse al día con el partido, dispusieron de hasta cuatro ocasiones inmejorables para haber marcado. Pero David Arranz, Juanlu y Mario no tuvieron la puntería suficiente para batir a Salva, que además de jugar de libre, también paraba lo suyo.
Pero, cuando el partido se metía en el tramo final de su primera parte, Pluma se hizo con un balón en defensa, y lo metió en profundidad para la carrera de Juanlu, que en lugar de ser egoísta le regaló a Mario el gol del empate. Protestaron los jugadores visitantes, pero la realidad fue que de tanto que llevaron el cántaro del fuera de juego a la fuente, éste se acabó rompiendo.
Poco más tarde, con los componentes del Sotillo aún recriminándose el tanto del empate, Juanlu aprovechó otro balón a la espalda de la defensa para encarar a Salva, que le hizo penalti. El árbitro optó por señalarlo, pese a que David Arranz se aprestaba a empujar el balón a portería vacía, expulsando al guardameta visitante, que tuvo que ceder su puesto al suplente, que salió tan frío que no fue capaz de detener el lanzamiento de la pena máxima, lanzada al centro y flojito, y poco más tarde se comió un centro chut de Chike, que desde la banda puso el balón al palo largo de la portería abulense.
Tras el descanso más fácil En seis minutos el CD La Granja había arreglado media hora de juego algo deslavazado, así que, con 3-1 y un rival jugando con uno menos, era bastante difícil que la victoria se pudiera escapar en los segundos cuarenta y cinco minutos. Y de hecho pasó lo más lógico, que los locales ampliaron su renta hasta los seis goles, con un tanto de bella factura de Chiqui, que repitió poco después, y otro final de Víctor Velasco. El Sotillo quiso proponer algo diferente a lo que proponen muchos de los equipos que llegan a El Hospital, pero le faltaron mimbres para desarrollar ese tipo de juego, y al final se encontró sin respuesta ante un CD La Granja que sigue creciendo en la competición.
