Estela García es una segoviana de tan solo 22 años, pero que no engañe a nadie su juventud, pues hablar con ella, es hablar con una persona madura, sensata y con las ideas muy claras. La deportista llegó el pasado verano a la disciplina del Atlético de Madrid Navalcarnero, club que actualmente ocupa el liderato de la Primera División Nacional de Fútbol Sala Femenina. Precisamente este verano, Belén de Uña, cancerbera de la selección española abandonaba la disciplina del Atletico. Ahora la segoviana comparte la portería del líder y vigente campeón de la competición con su compañera María De Val, de tan solo 19 años, pero el entrenador está apostando por la segoviana en los momentos más difíciles.
Además, Estela García se graduó en ingeniería aeronáutica el pasado julio, y actualmente estudia un máster y trabaja en el sector para el que estudió. La portera ha querido atender las preguntas de El Adelantado para contar como le está yendo en su primera temporada en el conjunto colchonero.
¿Cómo consigue compatibilizar estas actividades?
Lo compatibilizo muy bien porque el horario del trabajo es bastante flexible y el de la universidad también, con lo cual puedo llegar a los entrenamientos perfectamente. Además los entrenadores, en el caso por ejemplo de adelantar un entrenamiento, siempre tienen en cuenta que muchos de nosotros trabajamos y siempre nos preguntan cómo tenemos nuestro horario. Todos hacemos un esfuerzo para poder compatibilizarlo.
¿Cómo está siendo esta primera temporada en el Atletico?
Estoy muy contenta, no podía haber sido mejor. La gente me está tratando genial y las chicas son increíbles, tanto dentro como fuera de la pista. Es un equipo alucinante con el que trabajar; entrenadores específicos de porteros, un entrenador como Andrés, cuyo conocimiento del fútbol sala es grandísimo y goza de un reconocimiento a nivel mundial muy claro y creo que no existe un lugar mejor para aprender ahora mismo.
El entrenador está apostando por ti en los momentos decisivos…
Eso siempre motiva y da ganas de seguir mejorando, pero las dos porteras buscamos el bien del equipo. Por así decirlo, el portero es un alma solitaria, y tienes que llevarte bien con tus compañeras y las dos porteras nos llevamos muy bien. Peleamos por el puesto, pero hay una competitividad sana.
¿Es difícil llenar el vacío de Belén de Uña?
Todo el mundo me pregunta por esto, pero realmente mi objetivo no es sustituir a Belén ni mucho menos. Ella lleva mucho tiempo en la élite del fútbol sala a nivel mundial y sustituirla es imposible. Mi intención es seguir mejorando, trabajar cada día y dar todo lo que pueda por el equipo, pero no pretendo asumir el papel de ser otra persona.
¿Pueden las jugadoras de primera vivir del fútbol sala?
Por desgracia no. Al menos no tanto como se puede dar el caso en chicos o en otros deportes, donde los patrocinadores son más fuertes y el interés o el bombo que se le da a este deporte es bastante escaso, comparado con otros deportes de élite.
Los entendidos aseguran que tiene un gran margen de mejora. ¿Se ve jugando en la selección nacional en los próximos años?
Eso siempre es un sueño para todos, para cualquier deportista creo que el poder vestir la camiseta de la selección es un sueño, pero ese no es un objetivo, es la consecuencia del trabajo diario y mi intención es trabajar para el equipo, luego ya que venga lo que tenga que venir.
¿Nota la dimensión de un club tan grande como el Atlético de Madrid?
Se nota mucho la repercusión sobre todo del nombre, dado que el club es muy conocido a nivel mundial, por tanto llevar el nombre del Atlético de Madrid siempre hace, es una ayuda.
Llevan dos ligas seguidas y tiene pinta de que van a por la tercera…
Poco a poco. No se puede celebrar antes de tiempo. La intención es trabajar todos los días y preparar cada partido e ir paso a paso. La liga es muy larga y no se puede saber lo que va a pasar, así que hay que seguir, poco a poco.
Parece que el ‘partido a partido’ llega a todas las secciones del club…
El partido a partido hay que aplicarlo a todos los deportes y a todo el mundo, porque es así (risas). Realmente las ligas son competiciones muy largas en las que hay que ir poco a poco.
¿Sigue a las que fueron sus compañeras en el Unami?
Si claro. Siempre las sigo, hablo con ellas para saber cómo ha ido cada partido y si no busco las clasificaciones en internet enseguida.
¿Qué le parece la temporada que están haciendo Las Trece Azules?
No me esperaba menos de ellas, porque ya los dos últimos años que estuve, llegamos a estar en una cuarta posición y por diversos motivos podríamos haber llegado incluso a más, las lesiones no nos acompañaron y yo sé que el grupo es muy trabajador y muy constante y que puede sacar cualquier partido adelante.