El Naturpellet Segovia Futsal ha vivido una serie de avatares a lo largo de la temporada que difícilmente no harían creer en supersticiones. Las lesiones de más de la mitad de la plantilla pusieron al equipo en una tesitura delicada mediada la primera vuelta, y solo ahora que se inicia el segundo acto de la Liga da la impresión de que el plantel ha vuelto a ser el que era.
El próximo fin de semana, el equipo afrontará un complicado viaje a Melilla, que tantos quebraderos de cabeza generó la pasada temporada, donde se estuvo muy cerca de no poder viajar. Haciendo gala de una buena previsión, el club consiguió gestionarse el viaje a la Ciudad Autónoma, y el posterior alojamiento puesto que no se puede viajar y jugar en el día, a un precio asequible, gracias entre otras personas a David Torices, segoviano actualmente ocupando la gerencia de la UD Melilla.
Sin embargo, de nuevo el semblante de preocupación apareció en el gesto de los directivos del club tras el terremoto de 6’3 grados de magnitud que sufrió Melilla en la madrugada del domingo al lunes, más las posteriores réplicas que en la jornada de ayer se vinieron sucediendo y que terminó por afectar a diversos edificios de la ciudad.
El temor venía por el hecho de que el pabellón Javier Imbroda, sede del encuentro que se disputará el sábado, a partir de las 16.00 horas, hubiese sufrido algún daño que obligara, bien a buscarse otra instalación para jugar el encuentro, o bien incluso a forzar la suspensión del mismo, lo que hubiera conllevado un importante quebranto económico para las arcas del club. Pero la instalación, construida en el año 1996 y que en 2007 cambió su nombre en homenaje al que fuera seleccionador español de baloncesto, aguantó bien el terremoto, y puestos en contacto ambos clubes, se les señaló por parte del Melilla que no habría problemas para disputar el encuentro.
Así pues, y a salvo de nuevos terremotos, el Naturpellet viajará a la Ciudad Autónoma con la intención de seguir sumando de tres en tres después de que el pasado fin de semana superara al Cofersa O’Parrulo. Para ello Diego Gacimartín podrá contar de nuevo con Dani Mejías, restablecido de su operación de menisco, pero posiblemente perderá a Pope, al que sus problemas de rodilla le están obligando a empezar a pensar seriamente en la opción de pasar por el quirófano. Y es que no hay manera de que el conjunto segoviano pueda tener, durante un solo partido, a toda su plantilla disponible.
